domingo, 15 de mayo de 2011

Poemas breves

Carta a Teillier


Soñé sauces
Solas salas de cine
Cuerpos hechos soles

Sueño solitario otras soledades
sueño un poema, los versos,

Las tristes tardes de otro


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Intentan, estos días su huída.
Se fuga, indigna, incluso la tristeza


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Otoño

fragilidad de mañana
alas desplegadas
mariposa de estío
fragancia que restas
en el ocaso de un sol
al inicio del otoño


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Marchitos colman
agonía presente
los recodos del cielo
estos suspiros

¿me lleva adónde su tormenta?
¿al acantilado acaso abrupta quebrada
ruptura repentina de la planicie
la monotonía?

¿o al pantano estéril del hastío
eterno presente
piel cifrada en el tiempo?


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A través del aguacero del tiempo
Desde mi ritmo ancestral
Hasta la profundidad de este pozo
Viaja en la brisa la humedad
Y me alcanza
Incluso en el refugio onírico de mis mañanas

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Voy a lo largo de mi sueño

Voy a lo largo de mi sueño
Soñándome lagarto que sueña al hombre que lo sueña

Soñándome
verde cocodrilo de mar
o incorpóreo caballo en la montaña


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Cómo sueño
A ratos la arena
Por nuestros poros pasa

Y como espectro
o fuerza elemental
a ratos, nuestro sueño pasa

y somos entonces
vigilia espectral de arena

sueño desatado en la tormenta indescifrable de la vida

viernes, 22 de abril de 2011

Sitios eriazos y bailes



Sitio Eriazo




Una pandereta infinita cerca un sitio eriazo
Ahí, la ya amarillenta maleza sigue creciendo
Cubriendo la tierra reseca
Sobre la que oscura pende
La sombra de una copa de agua gigante

Y a los pies de las estatuas de un otro jardín
Un manto de hojas secas de otoño lo cubre todo
Ahí, no llega aún la brisa fresca de la primavera
Ni osa ahí pie humano,
hollar la inmaculada naturaleza del olvido

Ni se humillan tampoco
Ni el bronce ni el mármol
Al roce indigno de la maleza,
de las espigas amarillas de los terrenos baldíos de la ciudad

Y el viento
La etérea caricia de lo desconocido
El transparente transcurrir de las corrientes oscuras
Mece las espigas y se estrella contra el cemento infinito de las copas de agua
Mece las hojas marrones de esto otro jardín y se bate violento contra el bronce
Contra el mármol frío y blanco de un pasado
Que proyecta siempre su sombra inescrutable
Sobre la tierra baldía, los jardines perdidos
Y los marjales de brea que brotan
En cada una de las esquinas de la ciudad





Bailar

“La vida es un gran baile
Y el mundo es su salón…”
-Café Tacuba


Un rostro
Un rostro desconocido
Un desconocido rostro teñido de añil

Una cintura
Una desconocida cintura
Una desconocida y sucinta cintura de mujer

El sueño
El sueño de los años
El sueño de no ver pasar los años

Desconocidos pasos
Desconocidos pasos, resonando
Suscitando el desliz de todo tiempo, el baile


La cumbia desesperada termina siempre en un vals triste

Un rostro
Una cintura
Un sueño teñido de añil
El lento baile de los años
Los pasos deslizados en la pista
La pista, la vida

Un rostro
Una cintura
Y dos manos enlazadas queriendo suspender el tiempo,
abolir las agujas del reloj

Un paisaje
Un paisaje infinito a sus espaldas
Un paisaje hecho sueño
Un sueño hecho años
Los años nacidos de su danza,
y la falsa alegría de la cumbia
Vuelta en el tiempo una más sincera tristeza de vals,
de tecla de piano resonando en la inmensidad

Se parte con un rostro desconocido
Con una sucinta cintura
Un desbocado baile fuera del tiempo

Se parte siempre con pasos que suscitan el futuro
Con un futuro que desbarata todo presente
Un presente que ignora todo pasado

Se parte siempre con dos manos desconocidas
Se parte siempre de la alegría de la cumbia
Pero se llega siempre a la irremediable verdad de su tristeza
al disiparse del encanto
la irrupción de lo real
El inevitable girar, de las agujas del tiempo

domingo, 20 de marzo de 2011

Sobre la perfección y la tarde (con sus monstruos)

Tormenta: arena y monstruos en el laberinto


Cargada de océano
Pasa la tormenta de arena
A través de las panderetas grises
A través del centro del laberinto,
Las villas vacías de la ciudad


Y a su paso
Se nos revelan sus monstruos,
seres feroces del mundo marino, que cargada de arena

la tormenta consigo trae


Pasa la tormenta

Se entrechocan las latas de los techos
Ulula el cortejo salvaje del abismo
Se agitan en el aire las grises planchas de zinc

Y se aulla la quietud
Se asfaltan los jardines
Se encripta el viento en el silencio


Pasa la tormenta
Permanece en las latas el inquietante reflejo de los seres
Queda a su paso la arena, posada en los bordes de los muros


Atravesada por tormentas se consuma otra tarde en el fondo de su mar,

con sus monstruos

Pasó impenetrable la arena
Pasaron indescifrables los seres
Pero resta,
a sus pasos,

inmutable


E L A B I S M O





Nada cambia, en el mejor de los mundos posibles


Ya nada es como era antes
Ya ni la comida tiene el mismo sabor
Ni las estaciones llegan cuando tienen que llegar

Y es que vivimos ahora
en el mejor de los mundos posibles
Se me pliega la piel en torno a los ojos
Pequeños surcos de arena
Anunciándome mi cambio imperceptible

Ya nada es como era antes
Aquí no se oye la letanía dulce del mito
Aquí no llegan
ni el fragor ni el perfume del relámpago

los días, las eras, mis ojos, los pasos
vienen y se van
la naturaleza
viene también y se va, mostrándonos
poco a poco
la oculta verdad de los rostros

Nada igual a sí mismo permanece
No hay un mundo mejor que éste
El de los engranajes inamovibles de la infinitud
El de la estepa sin límites del horizonte

No nos siguieron hasta acá
Ni los monstruos del fondo marino
Ni los sangrantes fantasmas del más allá

Ya nada es como era antes
Anuncian el fin del laberinto
Los profetas del desierto

Vivimos en el mejor de los mundos posibles
Grito solo frente a las dunas
Viene la arena arrastrada en la tormenta
Me asfixia la lengua
Quiere ahogarme en mi garganta
Y es que ya nada es como era antes
Y me refugio en mi ojo ancestral
No estoy yo hecho para lo perfecto
Y es que vivimos en el mejor de los mundos
En el tiempo sin límites de la perfección
Pero yo me voy con mi huracán de vientos y murmullos
Más allá del desierto
mucho más allá de la maquinaria y de la brea
a saciar
mi propia sed de tormenta

domingo, 6 de marzo de 2011

Tres poemas sobre "El río de la Vida"

Los días van tan rápidos en la corriente oscura... (G. Rojas.)


Les dejó con tres poemas recientes, que pasarán a formar parte de una nueva antología, centrada en la metáfora del río, como representación del fluir de los días, del tiempo y de la vida. Espero los disfruten.

Les comunico también, que algunos de mis poemas fueron publicados en la revista Cinosargo, si lo desean pueden pasar, leer y comentar, todo gratis en el siguiente link:
http://cinosargo.bligoo.com/content/view/1425442/Poemas-de-Ivan-Figueroa.html


Inmersos en el Viaje


Somos de sangre
De fuego
De tierra o de acero





Cuando vamos inmersos en el flujo


De fango o de asfalto
De carne o corriente

Arrojados



En la fuerza incontenible del torrente
Vamos

E intentamos retroceder,
pero no podemos


e intentamos al menos atisbar las desembocaduras
y no podemos

E intentamos secar al sol
Las heridas
Las magulladuras
Y los cortes de los roces contra las rocas
Pero no podemos


Y sonreímos
y lloramos
y nos dejamos acariciar por el viento en la ventisca
y una vez
ya por los vientos envueltos
hallamos el consuelo del susurro
y somos aliento
somos aire y agua en movimiento
entre las rocas o el susurro
y que van
arrojados en el flujo…

inmersos en su viaje




Poema VIII


Líneas de tiza en mi pecho,

dibujándose


Frío tacto de nieve,

Sobre los poros nubosos de mi piel


Concéntrico

Blanco

Candor

Dibujándose
Como línea que se curva en mi pecho,
Cerrándose sobre sí misma


Extiéndese,
Como celeste firmamento mi piel


Y sobre ella,
concéntricos círculos de tiza se dibujan
y onduladas líneas de colores la atraviesan


Piel
Cielo

Tierra

Pecho

Cielo

Color

Dibújase mi dibujo de cielos en la tela de mi piel, el firmamento
Se dibujan las figuras de estos días
El diálogo eterno de la línea vuelta círculo

La fuerza de la corriente que vuelve el círculo espiral

La lluvia de arena en la inmensidad

Que vuelve clamor el silencio
Movimiento la calma
Figura, la nada


CÍRCULOS CONCÉNTRICOS EN EL FIRMAMENTO DE MI PIEL

Línea
Cielo

Espiral




Ciegos tal vez, en la calma o la tormenta


Y el río tal vez sea lago a veces
O sea furia
O sea flujo a veces
O sea caricia escabulléndose entre las piedras
O vendaval furioso que raspa el musgo en los roqueríos

Y tal vez sea el río a veces
Afluentes que se unen al caudal
Corrientes como cuerpos enlazados en un nuevo torrente


Tal vez fluya feroz el río en la superficie
Mientras silenciosas las corrientes profundas
Mecen peces y escamas

Y a veces no vemos más allá de la tormenta
Y a veces somos calma oceánica en el lecho de la corriente
Y a veces somos roca acariciada o musgo arrancado de raíz

Y tal vez es que enceguecemos en la corriente oscura, en la confusión:
A veces tranquila,
A veces violenta

De las aguas
Y su curso impredecible

domingo, 27 de febrero de 2011

Cabalgar el aullido, Torbellino de arenas y mareas

Cabalgar el aullido

Cabalgar el aullido
Levitar en medio a la estridencia
Deshacer suaves este nudo de silbidos
Limar con calma las asperezas el aturdimiento del chillido
Domar el bramido ancestral que nos bate contra el pecho
La tormenta del ocaso:
el abrazo sibilante del firmamento la marea susurrante del deseo





Torbellino de arenas y mareas

Torbellino de arenas y mareas
Ojo ancestral del huracán
Arrastrarse de arenas en el espacio
Insondable profundidad del océano


No cesa el canto de arena en el ojo ancestral del huracán

Van los vientos tormentosos desnudando la piel del desierto


No perdamos
A los vientos y su inusitada violencia en la profundidad del fondo marino
No dejemos desperdigarse el oleaje en la violencia del huracán
Ni al suave recuerdo de la arena, secarse en las dunas del desierto


Se abre el ojo desde la dimensión incognoscible del cosmos
Marea abismal marejada de arena desierto infinito de agua


M e m o r i a r e c ó n d i t a r e c i t a d a e n e l t i e m p o

miércoles, 2 de febrero de 2011

Todo es movimiento

TODO ES MOVIMIENTO


Asciende tronando la tierra hasta el cielo
Llega límpido el lagarto hasta su ave
Se desgrana el cielo hasta el vientre de la tierra

Llega todo comienzo a su final
Llega todo final a su comienzo:

El principio de todo:


El movimiento
La transmutación constante de la materia

La metamorfosis continua que va
Como liberado enjambre en el valle
A través de la piedra y el fuego
La tierra y el agua
La palabra y el aire


Todo es movimiento

El ciclo sin pausa del universo
La trama infinita de la existencia

Todo es movimiento

El misterio del origen
La fuente primaria de la sabiduría
La fuerza cinética del conflicto

El movimiento y el misterio
El viaje eterno del lagarto hasta su ave
La batalla perpetua de los opuestos
Los extremos que chocan y mueven
Los engranajes de la historia

Todo es movimiento
El tiempo que en la montaña galerías socava
El viento que agita la hierba en la explanada

La raíz profunda que en su ascenso deviene
Tallo y savia… oxígeno
La lluvia que del cielo cae también es movimiento que va
Lavando las superficies del mundo

Todo es movimiento
La vida cobrando sentido en su finitud
El niño volviéndose hombre en su camino
El amor vuelto vida en el vientre de la madre
La humanidad viajando a través de la tierra
Desde la caverna hasta el espacio

Todo es movimiento
Es movimiento también la existencia
Nacimos ya puestos en movimiento
La rueda que gira sobre su eje
El movimiento del existir

Somos existencia
Enlace primario
Molécula originaria:
El primer átomo del cosmos por mis venas aún respira

Sentido originario disperso en el espacio somos
Testarudos sobrevivientes a la sequedad del desierto somos
La atracción de los contrarios
El nacimiento y su negación, también somos

En el primer átomo estábamos ya narrados
Y en nuestro cuerpo está escrito también
Nuestro último respiro
El final

Nuestro último respiro
Este tortuoso camino que va
Como cósmico enjambre liberado
A través de la transformación permanente de lo vivo
De las galaxias y los eones
De la inabarcable distancia que separa el cielo del océano

Todo es movimiento
El murmullo que orada el silencio
La roca vuelta arena en la caricia permanente de las aguas
La caracola que susurra el canto profundo de las mareas
El firmamento que arrastra en su trazo la mezquina resplandeciente luz del ocaso

Viajamos en este universo en expansión

Ha llegado el lagarto a las puertas del paraíso
Se encuentran la carne y el espíritu
El alfa y el omega
La tinta y la escritura
El agua y su fuente
El hombre y la mujer
La imagen y su reflejo
El paso y el recuerdo de su huella

La síntesis del cosmos
La explosión y la apoteosis

El estallido inmemorial de la existencia
El estallido original del universo


Comenzamos de nuevo a viajar
Sigue de nuevo el movimiento



Desde tiempo inmemorial
Brama el lagarto verde las alas del ave del paraíso

viernes, 7 de enero de 2011

Autobuses lluviosos y un lamento sobre uno de los (o el) mitos del s. XXI

Claración linguístico cultural:

micro: autobus urbano. Durante muchos años los autobuses en santiago eran todos de un llamativo color "amarillo-pato", de ahí la especifación sobre "micros amartillas" en una parte del poema, esa acotación nos lleva atrás, varios años, en el tiempo.

Guagua: niño de entre 0 y 3 años (aprox.)


Micros en la lluvia

En una esquina hecha de viento
Vi las micros pasar colgando

Yo me apretaba de frio en mi uniforme
Mi vecino se apretaba de frio en su uniforme
La señora de la panadería
Se apretaba de frio tras el mesón

El paradero se hacia chico
Se hacia grande la pequeña multitud
Que apretada escapaba
de la lluvia bajo el techo

Y las micros (amarillas) pasaban
Colgando y salpicando agua
Pasaban

Y yo me atrasaba
¿Pero a quién le importa el colegio?
Y me vecino se atrasaba
Y en sus ojos veía sólo a uno de sus jefes
Que gritaba
Y yo me apretaba de frio en mi uniforme
Y la señora apretaba la guagua contra el pecho
Y la guagua con su carita roja no dormía
Sus pulmones apretados de frio no la dejaban


Y los colectivos pasaban
Llenos
Y los carritos para atravesar la avenida
También pasaban
Y mis pies se mojaban
Y mi pelo se mojaba
Y las micros colgando pasaban
Y mi mochila se mojaba
Y yo me apretaba de frio en mi uniforme
Y las personas se apretaban contra sus vidas
Contra el frio de la mañana
Contra la pega mal pagada
Contra el smog de la ciudad
Desesperados impasibles
Se apretaban

Y el perro rucio del pasaje
Mojado raquítico y entumido
En la otra esquina
Ladraba






Es el lamento


Es el lamento
El lamento
El susurro desolado de la oscuridad
Sola en el negro vacío de la noche
lamento abriendo los surcos del día
Un lamento de estrellas cantando tintineantes
Goteando el recuerdo de su propia luz
En la resplandeciente laguna del valle
Y el resplandor y su lamento
Y el lamento y sus centellas
Sus astillas de oscuridad y futuro
Son el lienzo de fondo que cubre nuestros pasos
Que nos descubre el advenir del vendaval
Y la fuerza y el grito hecho canto
Y la luz y la oscuridad y el sol y su lamento y las dagas titilantes de la verdad
Y nuestra larga peregrinación hacia el origen de nuestro mito
Es el canto el lamento el devenir de la masacre y su venganza
el porvenir de la sangre derramada
las flores en medio a la inmundicia
Seremos aún lamento, sin la música que acompaña nuestro mito
El ritmo galopante de estos cuerpos de arena
La orilla del otro lado del horizonte
Las gargantas abismales
por donde eternos
ruedan
los dados