Dejar al aire germinar
Dejemos germinar el aire
Dejemos florecer sus espirales de brisa
Dejémoslo desplegarse en el infinito cielo de los ojos,
ese paraíso celeste donde reposaremos,
del insoportable clamor de la maquinaria
del río de acero fundido a través de las aceras de la ciudad
Y de nuestros pasos, enfurecidos a veces, titubeantes a veces,
y perdidos, vagabundos, casi siempre
Dejémonos entonces mecer por la corriente oscura
Seamos peces en el fluir incierto de los días
Seamos paso, zancada amplia en el líquido caminar de los días
No miremos, no pensemos, no preguntemos,
nademos, fluyamos, vivamos, en la parte más marina que encontremos en nuestro viaje
Quitemos la correa del cuello de la corriente
desencadenemos mareas de historia,
a través de los dédalos infinitos del mundo
somos, seamos
paso de río en el cemento,
torbellino de cuerpos llenos de velocidad
y subir, volar, con las alas del olvido,
dejar atrás las ruinas cenicientas de la ciudad
y asalir el silencio
tomar por asalto las canteras del mármol
golpear con puños llenos de viento
los costados de este cauce que nos viaja
Y dejemos germinar al aire
Dejémonos arrastrar por la corriente
O trajinarnos impávidos a través del acero y el infinito gris de las multitudes en la ciudad
O elevémonos maravillados, por cielos de irresistible belleza
Porque somos o vuelo inmaterial
O pez llevado hacia su desembocadura
O paso acelerado, destinado ya a caer en su propio abismo urbano:
la velocidad, la compra y la venta de nuestros ojos hechos mercancías,
el millar de miserias cotidianas de la rutina en la ciudad
Dejemos al aire germinar
despojémonos de los húmedos pelajes de la sombra
arrojemos por los despeñaderos los ásperos tactos del grito
y abramos nuestros ojos, al salvaje color de otras pupilas
Tomemos por asalto el silencio
las regiones despiadadas de la incerteza
golpeemos con aire enfurecido las pétreas raíces del asfalto
y vivamos en el pétalo desplegado de nuestro sueño
ardiendo
a través del fuego inmaculado de estos días
a través de la tierra fértil de las caricias del amor
del mar cáustico de la memoria, el reino desolado de la melancolía
dejemos al aire germinar
tejamos con llamas violetas,
las alas de nuestro viaje alucinante
tejamos con semillas de nuestra fértil tierra
los surcos de arena de nuestra piel
Y dejemos las ruinas atrás
y dejemos el acero fundido
las colas, las bocinas,
las aceras y los cables,
olvidados en nuestro más remoto rincón
Y dejemos al aire germinar
al fuego florecer
a los peces en sus aguas nadar
a la tierra un día tras otro nacer
a las desembocaduras perfilarse en su horizonte
a los pasos caminar
y a los hombres y las mujeres que pueblan este mundo
tranquilos
a través del millón de caminos y de ríos de la vida
viajar
miércoles, 25 de mayo de 2011
domingo, 15 de mayo de 2011
Poemas breves
Carta a Teillier
Soñé sauces
Solas salas de cine
Cuerpos hechos soles
Sueño solitario otras soledades
sueño un poema, los versos,
Las tristes tardes de otro
-------------------------
Intentan, estos días su huída.
Se fuga, indigna, incluso la tristeza
----------------
Otoño
fragilidad de mañana
alas desplegadas
mariposa de estío
fragancia que restas
en el ocaso de un sol
al inicio del otoño
---------------------
Marchitos colman
agonía presente
los recodos del cielo
estos suspiros
¿me lleva adónde su tormenta?
¿al acantilado acaso abrupta quebrada
ruptura repentina de la planicie
la monotonía?
¿o al pantano estéril del hastío
eterno presente
piel cifrada en el tiempo?
------------------
A través del aguacero del tiempo
Desde mi ritmo ancestral
Hasta la profundidad de este pozo
Viaja en la brisa la humedad
Y me alcanza
Incluso en el refugio onírico de mis mañanas
----------------
Voy a lo largo de mi sueño
Voy a lo largo de mi sueño
Soñándome lagarto que sueña al hombre que lo sueña
Soñándome
verde cocodrilo de mar
o incorpóreo caballo en la montaña
--------------
Cómo sueño
A ratos la arena
Por nuestros poros pasa
Y como espectro
o fuerza elemental
a ratos, nuestro sueño pasa
y somos entonces
vigilia espectral de arena
sueño desatado en la tormenta indescifrable de la vida
Soñé sauces
Solas salas de cine
Cuerpos hechos soles
Sueño solitario otras soledades
sueño un poema, los versos,
Las tristes tardes de otro
-------------------------
Intentan, estos días su huída.
Se fuga, indigna, incluso la tristeza
----------------
Otoño
fragilidad de mañana
alas desplegadas
mariposa de estío
fragancia que restas
en el ocaso de un sol
al inicio del otoño
---------------------
Marchitos colman
agonía presente
los recodos del cielo
estos suspiros
¿me lleva adónde su tormenta?
¿al acantilado acaso abrupta quebrada
ruptura repentina de la planicie
la monotonía?
¿o al pantano estéril del hastío
eterno presente
piel cifrada en el tiempo?
------------------
A través del aguacero del tiempo
Desde mi ritmo ancestral
Hasta la profundidad de este pozo
Viaja en la brisa la humedad
Y me alcanza
Incluso en el refugio onírico de mis mañanas
----------------
Voy a lo largo de mi sueño
Voy a lo largo de mi sueño
Soñándome lagarto que sueña al hombre que lo sueña
Soñándome
verde cocodrilo de mar
o incorpóreo caballo en la montaña
--------------
Cómo sueño
A ratos la arena
Por nuestros poros pasa
Y como espectro
o fuerza elemental
a ratos, nuestro sueño pasa
y somos entonces
vigilia espectral de arena
sueño desatado en la tormenta indescifrable de la vida
viernes, 22 de abril de 2011
Sitios eriazos y bailes
Sitio Eriazo
Una pandereta infinita cerca un sitio eriazo
Ahí, la ya amarillenta maleza sigue creciendo
Cubriendo la tierra reseca
Sobre la que oscura pende
La sombra de una copa de agua gigante
Y a los pies de las estatuas de un otro jardín
Un manto de hojas secas de otoño lo cubre todo
Ahí, no llega aún la brisa fresca de la primavera
Ni osa ahí pie humano,
hollar la inmaculada naturaleza del olvido
Ni se humillan tampoco
Ni el bronce ni el mármol
Al roce indigno de la maleza,
de las espigas amarillas de los terrenos baldíos de la ciudad
Y el viento
La etérea caricia de lo desconocido
El transparente transcurrir de las corrientes oscuras
Mece las espigas y se estrella contra el cemento infinito de las copas de agua
Mece las hojas marrones de esto otro jardín y se bate violento contra el bronce
Contra el mármol frío y blanco de un pasado
Que proyecta siempre su sombra inescrutable
Sobre la tierra baldía, los jardines perdidos
Y los marjales de brea que brotan
En cada una de las esquinas de la ciudad
Bailar
“La vida es un gran baile
Y el mundo es su salón…”
-Café Tacuba
Un rostro
Un rostro desconocido
Un desconocido rostro teñido de añil
Una cintura
Una desconocida cintura
Una desconocida y sucinta cintura de mujer
El sueño
El sueño de los años
El sueño de no ver pasar los años
Desconocidos pasos
Desconocidos pasos, resonando
Suscitando el desliz de todo tiempo, el baile
La cumbia desesperada termina siempre en un vals triste
Un rostro
Una cintura
Un sueño teñido de añil
El lento baile de los años
Los pasos deslizados en la pista
La pista, la vida
Un rostro
Una cintura
Y dos manos enlazadas queriendo suspender el tiempo,
abolir las agujas del reloj
Un paisaje
Un paisaje infinito a sus espaldas
Un paisaje hecho sueño
Un sueño hecho años
Los años nacidos de su danza,
y la falsa alegría de la cumbia
Vuelta en el tiempo una más sincera tristeza de vals,
de tecla de piano resonando en la inmensidad
Se parte con un rostro desconocido
Con una sucinta cintura
Un desbocado baile fuera del tiempo
Se parte siempre con pasos que suscitan el futuro
Con un futuro que desbarata todo presente
Un presente que ignora todo pasado
Se parte siempre con dos manos desconocidas
Se parte siempre de la alegría de la cumbia
Pero se llega siempre a la irremediable verdad de su tristeza
al disiparse del encanto
la irrupción de lo real
El inevitable girar, de las agujas del tiempo
domingo, 20 de marzo de 2011
Sobre la perfección y la tarde (con sus monstruos)
Tormenta: arena y monstruos en el laberinto
Cargada de océano
Pasa la tormenta de arena
A través de las panderetas grises
A través del centro del laberinto,
Y a su paso
Pasa la tormenta
Pasa la tormenta
con sus monstruos
Pasó impenetrable la arena
Pasaron indescifrables los seres
Nada cambia, en el mejor de los mundos posibles
Ya nada es como era antes
Ya ni la comida tiene el mismo sabor
Ni las estaciones llegan cuando tienen que llegar
Y es que vivimos ahora
en el mejor de los mundos posibles
Se me pliega la piel en torno a los ojos
Pequeños surcos de arena
Anunciándome mi cambio imperceptible
Ya nada es como era antes
Aquí no se oye la letanía dulce del mito
Aquí no llegan
ni el fragor ni el perfume del relámpago
los días, las eras, mis ojos, los pasos
vienen y se van
la naturaleza
viene también y se va, mostrándonos
poco a poco
la oculta verdad de los rostros
Nada igual a sí mismo permanece
No hay un mundo mejor que éste
El de los engranajes inamovibles de la infinitud
El de la estepa sin límites del horizonte
No nos siguieron hasta acá
Ni los monstruos del fondo marino
Ni los sangrantes fantasmas del más allá
Ya nada es como era antes
Anuncian el fin del laberinto
Los profetas del desierto
Vivimos en el mejor de los mundos posibles
Grito solo frente a las dunas
Viene la arena arrastrada en la tormenta
Me asfixia la lengua
Quiere ahogarme en mi garganta
Y es que ya nada es como era antes
Y me refugio en mi ojo ancestral
No estoy yo hecho para lo perfecto
Y es que vivimos en el mejor de los mundos
En el tiempo sin límites de la perfección
Pero yo me voy con mi huracán de vientos y murmullos
Más allá del desierto
mucho más allá de la maquinaria y de la brea
a saciar
mi propia sed de tormenta
Cargada de océano
Pasa la tormenta de arena
A través de las panderetas grises
A través del centro del laberinto,
Las villas vacías de la ciudad
Y a su paso
Se nos revelan sus monstruos,
seres feroces del mundo marino, que cargada de arena
seres feroces del mundo marino, que cargada de arena
la tormenta consigo trae
Pasa la tormenta
Se entrechocan las latas de los techos
Ulula el cortejo salvaje del abismo
Se agitan en el aire las grises planchas de zinc
Y se aulla la quietud
Se asfaltan los jardines
Se encripta el viento en el silencio
Ulula el cortejo salvaje del abismo
Se agitan en el aire las grises planchas de zinc
Y se aulla la quietud
Se asfaltan los jardines
Se encripta el viento en el silencio
Pasa la tormenta
Permanece en las latas el inquietante reflejo de los seres
Queda a su paso la arena, posada en los bordes de los muros
Atravesada por tormentas se consuma otra tarde en el fondo de su mar,
Queda a su paso la arena, posada en los bordes de los muros
Atravesada por tormentas se consuma otra tarde en el fondo de su mar,
con sus monstruos
Pasó impenetrable la arena
Pasaron indescifrables los seres
Pero resta,
a sus pasos,
a sus pasos,
inmutable
E L A B I S M O
Nada cambia, en el mejor de los mundos posibles
Ya nada es como era antes
Ya ni la comida tiene el mismo sabor
Ni las estaciones llegan cuando tienen que llegar
Y es que vivimos ahora
en el mejor de los mundos posibles
Se me pliega la piel en torno a los ojos
Pequeños surcos de arena
Anunciándome mi cambio imperceptible
Ya nada es como era antes
Aquí no se oye la letanía dulce del mito
Aquí no llegan
ni el fragor ni el perfume del relámpago
los días, las eras, mis ojos, los pasos
vienen y se van
la naturaleza
viene también y se va, mostrándonos
poco a poco
la oculta verdad de los rostros
Nada igual a sí mismo permanece
No hay un mundo mejor que éste
El de los engranajes inamovibles de la infinitud
El de la estepa sin límites del horizonte
No nos siguieron hasta acá
Ni los monstruos del fondo marino
Ni los sangrantes fantasmas del más allá
Ya nada es como era antes
Anuncian el fin del laberinto
Los profetas del desierto
Vivimos en el mejor de los mundos posibles
Grito solo frente a las dunas
Viene la arena arrastrada en la tormenta
Me asfixia la lengua
Quiere ahogarme en mi garganta
Y es que ya nada es como era antes
Y me refugio en mi ojo ancestral
No estoy yo hecho para lo perfecto
Y es que vivimos en el mejor de los mundos
En el tiempo sin límites de la perfección
Pero yo me voy con mi huracán de vientos y murmullos
Más allá del desierto
mucho más allá de la maquinaria y de la brea
a saciar
mi propia sed de tormenta
domingo, 6 de marzo de 2011
Tres poemas sobre "El río de la Vida"
Los días van tan rápidos en la corriente oscura... (G. Rojas.)
Les dejó con tres poemas recientes, que pasarán a formar parte de una nueva antología, centrada en la metáfora del río, como representación del fluir de los días, del tiempo y de la vida. Espero los disfruten.
Les comunico también, que algunos de mis poemas fueron publicados en la revista Cinosargo, si lo desean pueden pasar, leer y comentar, todo gratis en el siguiente link:
http://cinosargo.bligoo.com/content/view/1425442/Poemas-de-Ivan-Figueroa.html
Inmersos en el Viaje
Somos de sangre
De fuego
De tierra o de acero
De tierra o de acero
Cuando vamos inmersos en el flujo
De fango o de asfalto
De carne o corriente
De carne o corriente
Arrojados
En la fuerza incontenible del torrente
Vamos
E intentamos retroceder,
pero no podemos
e intentamos al menos atisbar las desembocaduras
y no podemos
E intentamos secar al sol
Las heridas
Las magulladuras
Y los cortes de los roces contra las rocas
Pero no podemos
Las magulladuras
Y los cortes de los roces contra las rocas
Pero no podemos
Y sonreímos
y lloramos
y nos dejamos acariciar por el viento en la ventisca
y una vez
ya por los vientos envueltos
hallamos el consuelo del susurro
y somos aliento
somos aire y agua en movimiento
entre las rocas o el susurro
y que van
arrojados en el flujo…
inmersos en su viaje
somos aire y agua en movimiento
entre las rocas o el susurro
y que van
arrojados en el flujo…
inmersos en su viaje
Poema VIII
Líneas de tiza en mi pecho,
dibujándose
Frío tacto de nieve,
Sobre los poros nubosos de mi piel
Concéntrico
Blanco
Candor
Dibujándose
Como línea que se curva en mi pecho,
Cerrándose sobre sí misma
Como línea que se curva en mi pecho,
Cerrándose sobre sí misma
Extiéndese,
Como celeste firmamento mi piel
Y sobre ella,
concéntricos círculos de tiza se dibujan
y onduladas líneas de colores la atraviesan
y onduladas líneas de colores la atraviesan
Piel
Cielo
Tierra
Pecho
Cielo
Color
Dibújase mi dibujo de cielos en la tela de mi piel, el firmamento
Se dibujan las figuras de estos días
El diálogo eterno de la línea vuelta círculo
La fuerza de la corriente que vuelve el círculo espiral
La lluvia de arena en la inmensidad
Que vuelve clamor el silencio
Movimiento la calma
Figura, la nada
Movimiento la calma
Figura, la nada
CÍRCULOS CONCÉNTRICOS EN EL FIRMAMENTO DE MI PIEL
Línea
Cielo
Espiral
Ciegos tal vez, en la calma o la tormenta
Y el río tal vez sea lago a veces
O sea furia
O sea flujo a veces
O sea caricia escabulléndose entre las piedras
O vendaval furioso que raspa el musgo en los roqueríos
Y tal vez sea el río a veces
Afluentes que se unen al caudal
Corrientes como cuerpos enlazados en un nuevo torrente
Corrientes como cuerpos enlazados en un nuevo torrente
Tal vez fluya feroz el río en la superficie
Mientras silenciosas las corrientes profundas
Mecen peces y escamas
Y a veces no vemos más allá de la tormenta
Y a veces somos calma oceánica en el lecho de la corriente
Y a veces somos roca acariciada o musgo arrancado de raíz
Y tal vez es que enceguecemos en la corriente oscura, en la confusión:
A veces tranquila,
A veces violenta
De las aguas
Y su curso impredecible
Y su curso impredecible
domingo, 27 de febrero de 2011
Cabalgar el aullido, Torbellino de arenas y mareas
Cabalgar el aullido
Cabalgar el aullido
Levitar en medio a la estridencia
Deshacer suaves este nudo de silbidos
Limar con calma las asperezas el aturdimiento del chillido
Domar el bramido ancestral que nos bate contra el pecho
La tormenta del ocaso:
el abrazo sibilante del firmamento la marea susurrante del deseo
Torbellino de arenas y mareas
Torbellino de arenas y mareas
Ojo ancestral del huracán
Arrastrarse de arenas en el espacio
Insondable profundidad del océano
No cesa el canto de arena en el ojo ancestral del huracán
Van los vientos tormentosos desnudando la piel del desierto
No perdamos
A los vientos y su inusitada violencia en la profundidad del fondo marino
No dejemos desperdigarse el oleaje en la violencia del huracán
Ni al suave recuerdo de la arena, secarse en las dunas del desierto
Se abre el ojo desde la dimensión incognoscible del cosmos
Marea abismal marejada de arena desierto infinito de agua
M e m o r i a r e c ó n d i t a r e c i t a d a e n e l t i e m p o
Cabalgar el aullido
Levitar en medio a la estridencia
Deshacer suaves este nudo de silbidos
Limar con calma las asperezas el aturdimiento del chillido
Domar el bramido ancestral que nos bate contra el pecho
La tormenta del ocaso:
el abrazo sibilante del firmamento la marea susurrante del deseo
Torbellino de arenas y mareas
Torbellino de arenas y mareas
Ojo ancestral del huracán
Arrastrarse de arenas en el espacio
Insondable profundidad del océano
No cesa el canto de arena en el ojo ancestral del huracán
Van los vientos tormentosos desnudando la piel del desierto
No perdamos
A los vientos y su inusitada violencia en la profundidad del fondo marino
No dejemos desperdigarse el oleaje en la violencia del huracán
Ni al suave recuerdo de la arena, secarse en las dunas del desierto
Se abre el ojo desde la dimensión incognoscible del cosmos
Marea abismal marejada de arena desierto infinito de agua
M e m o r i a r e c ó n d i t a r e c i t a d a e n e l t i e m p o
miércoles, 2 de febrero de 2011
Todo es movimiento
TODO ES MOVIMIENTO
Asciende tronando la tierra hasta el cielo
Llega límpido el lagarto hasta su ave
Se desgrana el cielo hasta el vientre de la tierra
Llega todo comienzo a su final
Llega todo final a su comienzo:
El principio de todo:
El movimiento
La transmutación constante de la materia
La metamorfosis continua que va
Como liberado enjambre en el valle
A través de la piedra y el fuego
La tierra y el agua
La palabra y el aire
Todo es movimiento
El ciclo sin pausa del universo
La trama infinita de la existencia
Todo es movimiento
El misterio del origen
La fuente primaria de la sabiduría
La fuerza cinética del conflicto
El movimiento y el misterio
El viaje eterno del lagarto hasta su ave
La batalla perpetua de los opuestos
Los extremos que chocan y mueven
Los engranajes de la historia
Todo es movimiento
El tiempo que en la montaña galerías socava
El viento que agita la hierba en la explanada
La raíz profunda que en su ascenso deviene
Tallo y savia… oxígeno
La lluvia que del cielo cae también es movimiento que va
Lavando las superficies del mundo
Todo es movimiento
La vida cobrando sentido en su finitud
El niño volviéndose hombre en su camino
El amor vuelto vida en el vientre de la madre
La humanidad viajando a través de la tierra
Desde la caverna hasta el espacio
Todo es movimiento
Es movimiento también la existencia
Nacimos ya puestos en movimiento
La rueda que gira sobre su eje
El movimiento del existir
Somos existencia
Enlace primario
Molécula originaria:
El primer átomo del cosmos por mis venas aún respira
Sentido originario disperso en el espacio somos
Testarudos sobrevivientes a la sequedad del desierto somos
La atracción de los contrarios
El nacimiento y su negación, también somos
En el primer átomo estábamos ya narrados
Y en nuestro cuerpo está escrito también
Nuestro último respiro
El final
Nuestro último respiro
Este tortuoso camino que va
Como cósmico enjambre liberado
A través de la transformación permanente de lo vivo
De las galaxias y los eones
De la inabarcable distancia que separa el cielo del océano
Todo es movimiento
El murmullo que orada el silencio
La roca vuelta arena en la caricia permanente de las aguas
La caracola que susurra el canto profundo de las mareas
El firmamento que arrastra en su trazo la mezquina resplandeciente luz del ocaso
Viajamos en este universo en expansión
Ha llegado el lagarto a las puertas del paraíso
Se encuentran la carne y el espíritu
El alfa y el omega
La tinta y la escritura
El agua y su fuente
El hombre y la mujer
La imagen y su reflejo
El paso y el recuerdo de su huella
La síntesis del cosmos
La explosión y la apoteosis
El estallido inmemorial de la existencia
El estallido original del universo
Comenzamos de nuevo a viajar
Sigue de nuevo el movimiento
Desde tiempo inmemorial
Brama el lagarto verde las alas del ave del paraíso
Asciende tronando la tierra hasta el cielo
Llega límpido el lagarto hasta su ave
Se desgrana el cielo hasta el vientre de la tierra
Llega todo comienzo a su final
Llega todo final a su comienzo:
El principio de todo:
El movimiento
La transmutación constante de la materia
La metamorfosis continua que va
Como liberado enjambre en el valle
A través de la piedra y el fuego
La tierra y el agua
La palabra y el aire
Todo es movimiento
El ciclo sin pausa del universo
La trama infinita de la existencia
Todo es movimiento
El misterio del origen
La fuente primaria de la sabiduría
La fuerza cinética del conflicto
El movimiento y el misterio
El viaje eterno del lagarto hasta su ave
La batalla perpetua de los opuestos
Los extremos que chocan y mueven
Los engranajes de la historia
Todo es movimiento
El tiempo que en la montaña galerías socava
El viento que agita la hierba en la explanada
La raíz profunda que en su ascenso deviene
Tallo y savia… oxígeno
La lluvia que del cielo cae también es movimiento que va
Lavando las superficies del mundo
Todo es movimiento
La vida cobrando sentido en su finitud
El niño volviéndose hombre en su camino
El amor vuelto vida en el vientre de la madre
La humanidad viajando a través de la tierra
Desde la caverna hasta el espacio
Todo es movimiento
Es movimiento también la existencia
Nacimos ya puestos en movimiento
La rueda que gira sobre su eje
El movimiento del existir
Somos existencia
Enlace primario
Molécula originaria:
El primer átomo del cosmos por mis venas aún respira
Sentido originario disperso en el espacio somos
Testarudos sobrevivientes a la sequedad del desierto somos
La atracción de los contrarios
El nacimiento y su negación, también somos
En el primer átomo estábamos ya narrados
Y en nuestro cuerpo está escrito también
Nuestro último respiro
El final
Nuestro último respiro
Este tortuoso camino que va
Como cósmico enjambre liberado
A través de la transformación permanente de lo vivo
De las galaxias y los eones
De la inabarcable distancia que separa el cielo del océano
Todo es movimiento
El murmullo que orada el silencio
La roca vuelta arena en la caricia permanente de las aguas
La caracola que susurra el canto profundo de las mareas
El firmamento que arrastra en su trazo la mezquina resplandeciente luz del ocaso
Viajamos en este universo en expansión
Ha llegado el lagarto a las puertas del paraíso
Se encuentran la carne y el espíritu
El alfa y el omega
La tinta y la escritura
El agua y su fuente
El hombre y la mujer
La imagen y su reflejo
El paso y el recuerdo de su huella
La síntesis del cosmos
La explosión y la apoteosis
El estallido inmemorial de la existencia
El estallido original del universo
Comenzamos de nuevo a viajar
Sigue de nuevo el movimiento
Desde tiempo inmemorial
Brama el lagarto verde las alas del ave del paraíso
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