TODO ES MOVIMIENTO
Asciende tronando la tierra hasta el cielo
Llega límpido el lagarto hasta su ave
Se desgrana el cielo hasta el vientre de la tierra
Llega todo comienzo a su final
Llega todo final a su comienzo:
El principio de todo:
El movimiento
La transmutación constante de la materia
La metamorfosis continua que va
Como liberado enjambre en el valle
A través de la piedra y el fuego
La tierra y el agua
La palabra y el aire
Todo es movimiento
El ciclo sin pausa del universo
La trama infinita de la existencia
Todo es movimiento
El misterio del origen
La fuente primaria de la sabiduría
La fuerza cinética del conflicto
El movimiento y el misterio
El viaje eterno del lagarto hasta su ave
La batalla perpetua de los opuestos
Los extremos que chocan y mueven
Los engranajes de la historia
Todo es movimiento
El tiempo que en la montaña galerías socava
El viento que agita la hierba en la explanada
La raíz profunda que en su ascenso deviene
Tallo y savia… oxígeno
La lluvia que del cielo cae también es movimiento que va
Lavando las superficies del mundo
Todo es movimiento
La vida cobrando sentido en su finitud
El niño volviéndose hombre en su camino
El amor vuelto vida en el vientre de la madre
La humanidad viajando a través de la tierra
Desde la caverna hasta el espacio
Todo es movimiento
Es movimiento también la existencia
Nacimos ya puestos en movimiento
La rueda que gira sobre su eje
El movimiento del existir
Somos existencia
Enlace primario
Molécula originaria:
El primer átomo del cosmos por mis venas aún respira
Sentido originario disperso en el espacio somos
Testarudos sobrevivientes a la sequedad del desierto somos
La atracción de los contrarios
El nacimiento y su negación, también somos
En el primer átomo estábamos ya narrados
Y en nuestro cuerpo está escrito también
Nuestro último respiro
El final
Nuestro último respiro
Este tortuoso camino que va
Como cósmico enjambre liberado
A través de la transformación permanente de lo vivo
De las galaxias y los eones
De la inabarcable distancia que separa el cielo del océano
Todo es movimiento
El murmullo que orada el silencio
La roca vuelta arena en la caricia permanente de las aguas
La caracola que susurra el canto profundo de las mareas
El firmamento que arrastra en su trazo la mezquina resplandeciente luz del ocaso
Viajamos en este universo en expansión
Ha llegado el lagarto a las puertas del paraíso
Se encuentran la carne y el espíritu
El alfa y el omega
La tinta y la escritura
El agua y su fuente
El hombre y la mujer
La imagen y su reflejo
El paso y el recuerdo de su huella
La síntesis del cosmos
La explosión y la apoteosis
El estallido inmemorial de la existencia
El estallido original del universo
Comenzamos de nuevo a viajar
Sigue de nuevo el movimiento
Desde tiempo inmemorial
Brama el lagarto verde las alas del ave del paraíso
miércoles, 2 de febrero de 2011
viernes, 7 de enero de 2011
Autobuses lluviosos y un lamento sobre uno de los (o el) mitos del s. XXI
Claración linguístico cultural:
micro: autobus urbano. Durante muchos años los autobuses en santiago eran todos de un llamativo color "amarillo-pato", de ahí la especifación sobre "micros amartillas" en una parte del poema, esa acotación nos lleva atrás, varios años, en el tiempo.
Guagua: niño de entre 0 y 3 años (aprox.)
Micros en la lluvia
En una esquina hecha de viento
Vi las micros pasar colgando
Yo me apretaba de frio en mi uniforme
Mi vecino se apretaba de frio en su uniforme
La señora de la panadería
Se apretaba de frio tras el mesón
El paradero se hacia chico
Se hacia grande la pequeña multitud
Que apretada escapaba
de la lluvia bajo el techo
Y las micros (amarillas) pasaban
Colgando y salpicando agua
Pasaban
Y yo me atrasaba
¿Pero a quién le importa el colegio?
Y me vecino se atrasaba
Y en sus ojos veía sólo a uno de sus jefes
Que gritaba
Y yo me apretaba de frio en mi uniforme
Y la señora apretaba la guagua contra el pecho
Y la guagua con su carita roja no dormía
Sus pulmones apretados de frio no la dejaban
Y los colectivos pasaban
Llenos
Y los carritos para atravesar la avenida
También pasaban
Y mis pies se mojaban
Y mi pelo se mojaba
Y las micros colgando pasaban
Y mi mochila se mojaba
Y yo me apretaba de frio en mi uniforme
Y las personas se apretaban contra sus vidas
Contra el frio de la mañana
Contra la pega mal pagada
Contra el smog de la ciudad
Desesperados impasibles
Se apretaban
Y el perro rucio del pasaje
Mojado raquítico y entumido
En la otra esquina
Ladraba
micro: autobus urbano. Durante muchos años los autobuses en santiago eran todos de un llamativo color "amarillo-pato", de ahí la especifación sobre "micros amartillas" en una parte del poema, esa acotación nos lleva atrás, varios años, en el tiempo.
Guagua: niño de entre 0 y 3 años (aprox.)
Micros en la lluvia
En una esquina hecha de viento
Vi las micros pasar colgando
Yo me apretaba de frio en mi uniforme
Mi vecino se apretaba de frio en su uniforme
La señora de la panadería
Se apretaba de frio tras el mesón
El paradero se hacia chico
Se hacia grande la pequeña multitud
Que apretada escapaba
de la lluvia bajo el techo
Y las micros (amarillas) pasaban
Colgando y salpicando agua
Pasaban
Y yo me atrasaba
¿Pero a quién le importa el colegio?
Y me vecino se atrasaba
Y en sus ojos veía sólo a uno de sus jefes
Que gritaba
Y yo me apretaba de frio en mi uniforme
Y la señora apretaba la guagua contra el pecho
Y la guagua con su carita roja no dormía
Sus pulmones apretados de frio no la dejaban
Y los colectivos pasaban
Llenos
Y los carritos para atravesar la avenida
También pasaban
Y mis pies se mojaban
Y mi pelo se mojaba
Y las micros colgando pasaban
Y mi mochila se mojaba
Y yo me apretaba de frio en mi uniforme
Y las personas se apretaban contra sus vidas
Contra el frio de la mañana
Contra la pega mal pagada
Contra el smog de la ciudad
Desesperados impasibles
Se apretaban
Y el perro rucio del pasaje
Mojado raquítico y entumido
En la otra esquina
Ladraba
Es el lamento
Es el lamento
El lamento
El susurro desolado de la oscuridad
Sola en el negro vacío de la noche
lamento abriendo los surcos del día
Un lamento de estrellas cantando tintineantes
Goteando el recuerdo de su propia luz
En la resplandeciente laguna del valle
Y el resplandor y su lamento
Y el lamento y sus centellas
Sus astillas de oscuridad y futuro
Son el lienzo de fondo que cubre nuestros pasos
Que nos descubre el advenir del vendaval
Y la fuerza y el grito hecho canto
Y la luz y la oscuridad y el sol y su lamento y las dagas titilantes de la verdad
Y nuestra larga peregrinación hacia el origen de nuestro mito
Es el canto el lamento el devenir de la masacre y su venganza
el porvenir de la sangre derramada
las flores en medio a la inmundicia
Seremos aún lamento, sin la música que acompaña nuestro mito
El ritmo galopante de estos cuerpos de arena
La orilla del otro lado del horizonte
Las gargantas abismales
por donde eternos
ruedan
los dados
viernes, 17 de diciembre de 2010
Algo más, y un poema urbano...
Algo Más
Ser algo más que el gozne de las puertas del tiempo
Ser un más hondo respiro
Un tiempo nuevo, de la humedad liberado
Ser algo más
Una más profunda caricia
O el mar que con su brisa lava el moho
El musgo en mis pestañas
Pasa el tiempo
Oleaje de líquenes
Fondo marino de mi mente
Ser algo más que la impronta fugaz
Que el sabor agridulce del almizcle en tus mejillas
El rastro verde del musgo lavado por las olas
Ser algo más
Que la índiga humedad venida desde el mar
El coral de colores en la superficie de los cuerpos
Picorocos rojos en los resquicios del encuentro
Ser algo más
El oleaje eterno la caricia
Los surcos de mi arena
Las dunas floridas de mi piel
Los Tubos de Escape y el Abismo
Sucia la ciudad
como agua hacia el desagüe
Corre
Y corremos todos tras ella
Cables de alta tensión
Agitándose entre las cenizas del futuro
Un motor pasa zumbando
Un ascensor hacia el vacio cae
Sucia la ciudad,
sola ante una vitrina rota
sigue perdiendo su reflejo
la imagen deforme de su realidad
Vivimos esta eterna acera de cemento
Acurrucados contra las cunetas
Recostados bajo al tubo de neón
La luz escuálida de cien mil pantallas
Ilumina mortecina todo este vacio
Quedó sola la multitud
En el eterno multiplicarse del minuto
Corre hacia su desagüe la ciudad
Nos arrastra hasta la alcantarilla la corriente
Cae la civilización hacia su despeñadero
Por el borde de la cloaca precipita,
hacia su abismo de tubos de escapes
hacia su pozo
de un millar de mercaderías
Ser algo más que el gozne de las puertas del tiempo
Ser un más hondo respiro
Un tiempo nuevo, de la humedad liberado
Ser algo más
Una más profunda caricia
O el mar que con su brisa lava el moho
El musgo en mis pestañas
Pasa el tiempo
Oleaje de líquenes
Fondo marino de mi mente
Ser algo más que la impronta fugaz
Que el sabor agridulce del almizcle en tus mejillas
El rastro verde del musgo lavado por las olas
Ser algo más
Que la índiga humedad venida desde el mar
El coral de colores en la superficie de los cuerpos
Picorocos rojos en los resquicios del encuentro
Ser algo más
El oleaje eterno la caricia
Los surcos de mi arena
Las dunas floridas de mi piel
Los Tubos de Escape y el Abismo
Sucia la ciudad
como agua hacia el desagüe
Corre
Y corremos todos tras ella
Cables de alta tensión
Agitándose entre las cenizas del futuro
Un motor pasa zumbando
Un ascensor hacia el vacio cae
Sucia la ciudad,
sola ante una vitrina rota
sigue perdiendo su reflejo
la imagen deforme de su realidad
Vivimos esta eterna acera de cemento
Acurrucados contra las cunetas
Recostados bajo al tubo de neón
La luz escuálida de cien mil pantallas
Ilumina mortecina todo este vacio
Quedó sola la multitud
En el eterno multiplicarse del minuto
Corre hacia su desagüe la ciudad
Nos arrastra hasta la alcantarilla la corriente
Cae la civilización hacia su despeñadero
Por el borde de la cloaca precipita,
hacia su abismo de tubos de escapes
hacia su pozo
de un millar de mercaderías
miércoles, 17 de noviembre de 2010
Ser lo que somos; Olvidar
Ser lo que Somos
Aquí estamos ya,
catapultados hacia el final
Somos ya tiempo
Verde vuelo
Celeste rastreo
Ardemos arrojados en nuestro tiempo finito
Temporáneo lagarto
Breve susurro de alas
Se confunde la cola en la espiral
Se confunde el cielo en el ciclo
Arde la vida en su brevedad
Somos estela dispersa en las olas
Somos temporáneo segundo,
Consumido en el camino de la vida
La existencia,
breve pasión que nos abraza
Breve búsqueda que besamos
Que buscamos,
La vida y su secreto
Su paradoja
Su espíritu inaferrable y material
El ser lo que somos:
Breve intenso respiro
Entre la existencia y el recuerdo…
l a m e m o r i a
Olvidar
El olvido es la paz de la tormenta
Es la paz del pozo que te traga hasta su centro
Tráiganme el cuchillo inmaculado
Olvidar
Dejar atrás el recuerdo anudado a su cabello
Esconder un árbol en la espesura impenetrable de la selva
Tráiganme la pura hoja de acero
Vamos a amputar estos pasos
A escindir ese ahora que se evapora de mi piel
Buscamos el olvido
El deshacerse del lazo que ata la memoria
La paz de la blancura,
de un cándido vivir sin tiempo
…L a d i f u m i n a c i ó n d e l a e x i s t e n c i a
Aquí estamos ya,
catapultados hacia el final
Somos ya tiempo
Verde vuelo
Celeste rastreo
Ardemos arrojados en nuestro tiempo finito
Temporáneo lagarto
Breve susurro de alas
Se confunde la cola en la espiral
Se confunde el cielo en el ciclo
Arde la vida en su brevedad
Somos estela dispersa en las olas
Somos temporáneo segundo,
Consumido en el camino de la vida
La existencia,
breve pasión que nos abraza
Breve búsqueda que besamos
Que buscamos,
La vida y su secreto
Su paradoja
Su espíritu inaferrable y material
El ser lo que somos:
Breve intenso respiro
Entre la existencia y el recuerdo…
l a m e m o r i a
Olvidar
El olvido es la paz de la tormenta
Es la paz del pozo que te traga hasta su centro
Tráiganme el cuchillo inmaculado
Olvidar
Dejar atrás el recuerdo anudado a su cabello
Esconder un árbol en la espesura impenetrable de la selva
Tráiganme la pura hoja de acero
Vamos a amputar estos pasos
A escindir ese ahora que se evapora de mi piel
Buscamos el olvido
El deshacerse del lazo que ata la memoria
La paz de la blancura,
de un cándido vivir sin tiempo
…L a d i f u m i n a c i ó n d e l a e x i s t e n c i a
domingo, 31 de octubre de 2010
Sobre lunas, adolescentes y vendedores...
Tengo una luna hecha polvo
Tengo una luna hecha polvo
Escondida en mis pupilas
Un haz de luz escarlata
emboscado
En el espacio entre mi riñón y mi hígado
Una flecha de acero enterrada
En el campo de huesos de mi carne
Va quedando sólo una poza de bilis, una mancha de sangre en medio a la nada, intento recordar pero no puedo
donde quedó la brisa fresca el tacto suave las yemas de los dedos la silueta
el claro de luna donde iban
una tras otra
todas mis sombras a morir
Una Noche a la Intemperie
Me miran tres árboles grandes
Y un columpio vacío
En medio del silencio de la plaza
Me miran
Como ramas secas de otoño
Los juegos vacíos de los niños
Tres árboles grandes
Cinco bancas verdes
Una casi infinita cordillera
Una sola luna blanca
Y un adolescente ebrio sobre la hierba
durmiendo la noche fresca del verano
Llorando en sueños
El sabor amargo del primer amor
Me miran
Tres perros vagos desde la esquina
Y un centenar de estrellas
Justo antes del alba
Me miro profundo y adentro pensando
En quizás si algún día
En quizás si algún día esta noche a la intemperie
En quizás si algún día el rostro de la niña que no me ama
Serán sólo un recuerdo brumoso y lejano
Y no el dolor vivo de estos días
Que se diluye solamente en la borrachera
Sólo en las calles tras calles de la noche de Santiago
Una noche que se desvanece
Tres árboles grandes un columpio vacío
y un adolescente que camina
Lejos en la avenida se escuchan los primeros coches
en tan siquiera un par de horas
comenzarán los primeros autobuses a pasar
Vendedores de Dinero
Vienen los vendedores de dinero
Con dinero
A buen precio de mercado
Billetes de todos los colores
De todos los valores
De la mejor ¡se lo juro! calidad
Vienen los vendedores de dinero
A darnos una mano en la hora de la necesidad
Deposíteme aquí en mi bolsillo
En el fondo caníbal de mi estómago
Un trozo de su dedo pulgar
Una tajada exquisita de riñón
Yo le dejo en cambio
Esta caja de dinero fresco
Hay de todos los colores
Inigualables ¡se lo juro! que no hallará en el mundo nada igual
Vienen los vendedores de dinero
Hurgueteando los rincones
Olisqueando nuestros sueños
Manoseando nuestras hambres
Vienen los vendedores de dinero
Sonrisas compradas a lo largo de la ciudad
Campra-ventas letras pagarés
Recubriendo nuestros poros
La cara o el sello de nuestra piel
Vienen los vendedores de dinero
Con un trozo de hígado
Colgando en sus colmillos
Tengo una luna hecha polvo
Escondida en mis pupilas
Un haz de luz escarlata
emboscado
En el espacio entre mi riñón y mi hígado
Una flecha de acero enterrada
En el campo de huesos de mi carne
Va quedando sólo una poza de bilis, una mancha de sangre en medio a la nada, intento recordar pero no puedo
donde quedó la brisa fresca el tacto suave las yemas de los dedos la silueta
el claro de luna donde iban
una tras otra
todas mis sombras a morir
Una Noche a la Intemperie
Me miran tres árboles grandes
Y un columpio vacío
En medio del silencio de la plaza
Me miran
Como ramas secas de otoño
Los juegos vacíos de los niños
Tres árboles grandes
Cinco bancas verdes
Una casi infinita cordillera
Una sola luna blanca
Y un adolescente ebrio sobre la hierba
durmiendo la noche fresca del verano
Llorando en sueños
El sabor amargo del primer amor
Me miran
Tres perros vagos desde la esquina
Y un centenar de estrellas
Justo antes del alba
Me miro profundo y adentro pensando
En quizás si algún día
En quizás si algún día esta noche a la intemperie
En quizás si algún día el rostro de la niña que no me ama
Serán sólo un recuerdo brumoso y lejano
Y no el dolor vivo de estos días
Que se diluye solamente en la borrachera
Sólo en las calles tras calles de la noche de Santiago
Una noche que se desvanece
Tres árboles grandes un columpio vacío
y un adolescente que camina
Lejos en la avenida se escuchan los primeros coches
en tan siquiera un par de horas
comenzarán los primeros autobuses a pasar
Vendedores de Dinero
Vienen los vendedores de dinero
Con dinero
A buen precio de mercado
Billetes de todos los colores
De todos los valores
De la mejor ¡se lo juro! calidad
Vienen los vendedores de dinero
A darnos una mano en la hora de la necesidad
Deposíteme aquí en mi bolsillo
En el fondo caníbal de mi estómago
Un trozo de su dedo pulgar
Una tajada exquisita de riñón
Yo le dejo en cambio
Esta caja de dinero fresco
Hay de todos los colores
Inigualables ¡se lo juro! que no hallará en el mundo nada igual
Vienen los vendedores de dinero
Hurgueteando los rincones
Olisqueando nuestros sueños
Manoseando nuestras hambres
Vienen los vendedores de dinero
Sonrisas compradas a lo largo de la ciudad
Campra-ventas letras pagarés
Recubriendo nuestros poros
La cara o el sello de nuestra piel
Vienen los vendedores de dinero
Con un trozo de hígado
Colgando en sus colmillos
sábado, 16 de octubre de 2010
sobre la lluvia, la memoria y la ciudad...
Hola a todos!! no me di ni cuenta y ha pasado ya casi un mes desde mi último post! Desde que La Casa del Simio viera la luz (hace un poco más de un año yo creo)no había pasado nunca tanto tiempo sin publicar (creo que el máximo fueron tres semanas cuando fui a Chile), pero exámnenes y problemas varios me mantuvieron con la cabeza en otras cosas.
Para hacerme perdonar (si es que alguien le hicieron falta mis publicaciones en este período) les dejo con tres poemas largos, nuevos y que al menos a mi me dejaron bastante conforme. Se habla sobre la memoria, el recuerdo, la lluvia y sobre la identidad... Espeor les gusten y ójala puedan compartir sus impresiones conmigo.
Saludos a todos.
llueven azucenasnostalgia
azul lluvia de azucenas
ven tú melancolía
sentir como arena en la distancia
el sonido de tu voz
sentir como rumor en el vientre
el oleaje de la caricia
melancolía
naufragar
mar azulado de la nostalgia
ven tú verde mío
recuerdo mío
ven tú su rostro
a llenar de aromas
la luz clara de mi amor
el tacto verde de su cuerpo
llueven azucenas
nostalgia
melancolía
LoboEl peso silencioso del vacío
Es peor que el pelaje de lobo de mi sombra
Aúllo en la última hora
El tiempo inquietante silencio
Es peor que la grieta oscura de la eternidad
Aúllo en la hora del último de los gritos
Se va mi aullido llevado lejos en el eco del abismo
Se descascara mi pelaje se marchita mi piel en el barro
La inmóvil quietud de la ciénaga
Es peor que la fría caricia del infinito
Voy sólo en esta cacería
Voy solo a la búsqueda de mi víctima
El silencio me persigue
Depredador contra depredador
Se clavan las lunas en mi carne
Son los colmillos de la memoria
Desgarrando el velo de lo eterno
Aúllo es la hora de la violencia
Voy solo en mi cacería
A la búsqueda del reflejo de mi sombra
Voy dejando mi piel de lobo en el camino
El paso silencioso del tiempo el peso abrumador del vacío
Son peor que el secreto oscuro de lo eterno
Voy solo en mi cacería
Voy solo huyendo del animal
Cazador y presa
en la jungla sin ley de la memoria
Identidad
Van a urbe traviesa
Las esquirlas de nuestro destrozado espejo de sangre
Viaja una ceja tuya en ese fragmento lanzado al vacio
Va un ojo tuyo, en ese reflejo rojizo viajando
Se dispersa en fragmentos
El contorno de la memoria
Se diluye astillada en la ciudad
La unidad de lo que fuimos
En nuestras calles y escaleras
En nuestras panderetas y muros
Van incrustándose estos cristales de sangre
Y así vagando caminamos a lo largo de este viaje sin meta
Encontrando a momentos la mirada
El reflejo oceánico de lo que somos
Los timbres
Para hacerme perdonar (si es que alguien le hicieron falta mis publicaciones en este período) les dejo con tres poemas largos, nuevos y que al menos a mi me dejaron bastante conforme. Se habla sobre la memoria, el recuerdo, la lluvia y sobre la identidad... Espeor les gusten y ójala puedan compartir sus impresiones conmigo.
Saludos a todos.
llueven azucenasnostalgia
azul lluvia de azucenas
ven tú melancolía
sentir como arena en la distancia
el sonido de tu voz
sentir como rumor en el vientre
el oleaje de la caricia
melancolía
naufragar
mar azulado de la nostalgia
ven tú verde mío
recuerdo mío
ven tú su rostro
a llenar de aromas
la luz clara de mi amor
el tacto verde de su cuerpo
llueven azucenas
nostalgia
melancolía
océano azul
la distancia
LoboEl peso silencioso del vacío
Es peor que el pelaje de lobo de mi sombra
Aúllo en la última hora
El tiempo inquietante silencio
Es peor que la grieta oscura de la eternidad
Aúllo en la hora del último de los gritos
Se va mi aullido llevado lejos en el eco del abismo
Se descascara mi pelaje se marchita mi piel en el barro
La inmóvil quietud de la ciénaga
Es peor que la fría caricia del infinito
Voy sólo en esta cacería
Voy solo a la búsqueda de mi víctima
El silencio me persigue
Depredador contra depredador
Se clavan las lunas en mi carne
Son los colmillos de la memoria
Desgarrando el velo de lo eterno
Aúllo es la hora de la violencia
Voy solo en mi cacería
A la búsqueda del reflejo de mi sombra
Voy dejando mi piel de lobo en el camino
El paso silencioso del tiempo el peso abrumador del vacío
Son peor que el secreto oscuro de lo eterno
Voy solo en mi cacería
Voy solo huyendo del animal
Cazador y presa
en la jungla sin ley de la memoria
Identidad
Van a urbe traviesa
Las esquirlas de nuestro destrozado espejo de sangre
Viaja una ceja tuya en ese fragmento lanzado al vacio
Va un ojo tuyo, en ese reflejo rojizo viajando
Se dispersa en fragmentos
El contorno de la memoria
Se diluye astillada en la ciudad
La unidad de lo que fuimos
En nuestras calles y escaleras
En nuestras panderetas y muros
Van incrustándose estos cristales de sangre
Y así vagando caminamos a lo largo de este viaje sin meta
Encontrando a momentos la mirada
El reflejo oceánico de lo que somos
Nuestro marino espejo de sangre
Viaja astillado por la ciudad
Devolviéndonos solo el distorsionado reflejo
El colorido caleidoscopio
Nuestro laberinto de espejos
Los cuernos del minotauro
Viaja astillado por la ciudad
Devolviéndonos solo el distorsionado reflejo
El colorido caleidoscopio
Nuestro laberinto de espejos
Los cuernos del minotauro
Los timbres
Las quejas
Los turnos
Las cuentas
sábado, 18 de septiembre de 2010
El sueño, El nudo eterno de mi carne
El Sueño
Soñé las hojas del recuerdo
Verdes arrastrándose consigo los revoloteos los rostros
el viento
Soñé al árbol de las raíces aéreas trazando su dibujo informe
etéreo surco de viento
Soñé el claror verde de la mañana abocada a su tarea su transitar
a su tenue respiro de brisa
Soñé al mundo respirando profundo a través de mi mano
Soñé
adormecerlo tranquilo con el sueño de la caricia
la aérea raíz del cielo la verde hoja de los rostros
su leve o clamoroso soplido en el viento
la vida
oníricos surcos de viento en el aire
El Nudo Eterno de mi Carne
Clavado
Con los pies fijos en la nada
Sentado
Veo nubes
Las nubes dentro mis entrañas
Como parapléjico
C o n t e m p l o e l n u d o e t e r n o d e m i c a r n e
El rostro interno
El reflejo en mis riñones
La mirada atónita de mi propia incomprensión
La pulsión atávica
Las fuerzas centrífugas que jalan los extremos
Las puntas pestilentes mi intestino
La fuerza magnética
las cimas
La seducción del misterio
La profundidad
Impávido
Desde siempre
siento las ratas en mi estómago
Llegan con las nubes
Vienen a roerme mis entrañas
Y yo como parapléjico
Pongo mi mudo grito en el cielo
Con silenciosa vehemencia
Protesto
Protesto contra este par de pulmones que se deshacen
Contra este páncreas segregando una bilis enfermante
Contra las dudas la fuerza de voluntad que se desmorona
El nudo eterno de mi carne, las dudas, la indolencia
Soñé las hojas del recuerdo
Verdes arrastrándose consigo los revoloteos los rostros
el viento
Soñé al árbol de las raíces aéreas trazando su dibujo informe
etéreo surco de viento
Soñé el claror verde de la mañana abocada a su tarea su transitar
a su tenue respiro de brisa
Soñé al mundo respirando profundo a través de mi mano
Soñé
adormecerlo tranquilo con el sueño de la caricia
la aérea raíz del cielo la verde hoja de los rostros
su leve o clamoroso soplido en el viento
la vida
oníricos surcos de viento en el aire
El Nudo Eterno de mi Carne
Clavado
Con los pies fijos en la nada
Sentado
Veo nubes
Las nubes dentro mis entrañas
Como parapléjico
C o n t e m p l o e l n u d o e t e r n o d e m i c a r n e
El rostro interno
El reflejo en mis riñones
La mirada atónita de mi propia incomprensión
La pulsión atávica
Las fuerzas centrífugas que jalan los extremos
Las puntas pestilentes mi intestino
La fuerza magnética
las cimas
La seducción del misterio
La profundidad
Impávido
Desde siempre
siento las ratas en mi estómago
Llegan con las nubes
Vienen a roerme mis entrañas
Y yo como parapléjico
Pongo mi mudo grito en el cielo
Con silenciosa vehemencia
Protesto
Protesto contra este par de pulmones que se deshacen
Contra este páncreas segregando una bilis enfermante
Contra las dudas la fuerza de voluntad que se desmorona
El nudo eterno de mi carne, las dudas, la indolencia
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