viernes, 22 de abril de 2011
Sitios eriazos y bailes
Sitio Eriazo
Una pandereta infinita cerca un sitio eriazo
Ahí, la ya amarillenta maleza sigue creciendo
Cubriendo la tierra reseca
Sobre la que oscura pende
La sombra de una copa de agua gigante
Y a los pies de las estatuas de un otro jardín
Un manto de hojas secas de otoño lo cubre todo
Ahí, no llega aún la brisa fresca de la primavera
Ni osa ahí pie humano,
hollar la inmaculada naturaleza del olvido
Ni se humillan tampoco
Ni el bronce ni el mármol
Al roce indigno de la maleza,
de las espigas amarillas de los terrenos baldíos de la ciudad
Y el viento
La etérea caricia de lo desconocido
El transparente transcurrir de las corrientes oscuras
Mece las espigas y se estrella contra el cemento infinito de las copas de agua
Mece las hojas marrones de esto otro jardín y se bate violento contra el bronce
Contra el mármol frío y blanco de un pasado
Que proyecta siempre su sombra inescrutable
Sobre la tierra baldía, los jardines perdidos
Y los marjales de brea que brotan
En cada una de las esquinas de la ciudad
Bailar
“La vida es un gran baile
Y el mundo es su salón…”
-Café Tacuba
Un rostro
Un rostro desconocido
Un desconocido rostro teñido de añil
Una cintura
Una desconocida cintura
Una desconocida y sucinta cintura de mujer
El sueño
El sueño de los años
El sueño de no ver pasar los años
Desconocidos pasos
Desconocidos pasos, resonando
Suscitando el desliz de todo tiempo, el baile
La cumbia desesperada termina siempre en un vals triste
Un rostro
Una cintura
Un sueño teñido de añil
El lento baile de los años
Los pasos deslizados en la pista
La pista, la vida
Un rostro
Una cintura
Y dos manos enlazadas queriendo suspender el tiempo,
abolir las agujas del reloj
Un paisaje
Un paisaje infinito a sus espaldas
Un paisaje hecho sueño
Un sueño hecho años
Los años nacidos de su danza,
y la falsa alegría de la cumbia
Vuelta en el tiempo una más sincera tristeza de vals,
de tecla de piano resonando en la inmensidad
Se parte con un rostro desconocido
Con una sucinta cintura
Un desbocado baile fuera del tiempo
Se parte siempre con pasos que suscitan el futuro
Con un futuro que desbarata todo presente
Un presente que ignora todo pasado
Se parte siempre con dos manos desconocidas
Se parte siempre de la alegría de la cumbia
Pero se llega siempre a la irremediable verdad de su tristeza
al disiparse del encanto
la irrupción de lo real
El inevitable girar, de las agujas del tiempo
domingo, 20 de marzo de 2011
Sobre la perfección y la tarde (con sus monstruos)
Tormenta: arena y monstruos en el laberinto
Cargada de océano
Pasa la tormenta de arena
A través de las panderetas grises
A través del centro del laberinto,
Y a su paso
Pasa la tormenta
Pasa la tormenta
con sus monstruos
Pasó impenetrable la arena
Pasaron indescifrables los seres
Nada cambia, en el mejor de los mundos posibles
Ya nada es como era antes
Ya ni la comida tiene el mismo sabor
Ni las estaciones llegan cuando tienen que llegar
Y es que vivimos ahora
en el mejor de los mundos posibles
Se me pliega la piel en torno a los ojos
Pequeños surcos de arena
Anunciándome mi cambio imperceptible
Ya nada es como era antes
Aquí no se oye la letanía dulce del mito
Aquí no llegan
ni el fragor ni el perfume del relámpago
los días, las eras, mis ojos, los pasos
vienen y se van
la naturaleza
viene también y se va, mostrándonos
poco a poco
la oculta verdad de los rostros
Nada igual a sí mismo permanece
No hay un mundo mejor que éste
El de los engranajes inamovibles de la infinitud
El de la estepa sin límites del horizonte
No nos siguieron hasta acá
Ni los monstruos del fondo marino
Ni los sangrantes fantasmas del más allá
Ya nada es como era antes
Anuncian el fin del laberinto
Los profetas del desierto
Vivimos en el mejor de los mundos posibles
Grito solo frente a las dunas
Viene la arena arrastrada en la tormenta
Me asfixia la lengua
Quiere ahogarme en mi garganta
Y es que ya nada es como era antes
Y me refugio en mi ojo ancestral
No estoy yo hecho para lo perfecto
Y es que vivimos en el mejor de los mundos
En el tiempo sin límites de la perfección
Pero yo me voy con mi huracán de vientos y murmullos
Más allá del desierto
mucho más allá de la maquinaria y de la brea
a saciar
mi propia sed de tormenta
Cargada de océano
Pasa la tormenta de arena
A través de las panderetas grises
A través del centro del laberinto,
Las villas vacías de la ciudad
Y a su paso
Se nos revelan sus monstruos,
seres feroces del mundo marino, que cargada de arena
seres feroces del mundo marino, que cargada de arena
la tormenta consigo trae
Pasa la tormenta
Se entrechocan las latas de los techos
Ulula el cortejo salvaje del abismo
Se agitan en el aire las grises planchas de zinc
Y se aulla la quietud
Se asfaltan los jardines
Se encripta el viento en el silencio
Ulula el cortejo salvaje del abismo
Se agitan en el aire las grises planchas de zinc
Y se aulla la quietud
Se asfaltan los jardines
Se encripta el viento en el silencio
Pasa la tormenta
Permanece en las latas el inquietante reflejo de los seres
Queda a su paso la arena, posada en los bordes de los muros
Atravesada por tormentas se consuma otra tarde en el fondo de su mar,
Queda a su paso la arena, posada en los bordes de los muros
Atravesada por tormentas se consuma otra tarde en el fondo de su mar,
con sus monstruos
Pasó impenetrable la arena
Pasaron indescifrables los seres
Pero resta,
a sus pasos,
a sus pasos,
inmutable
E L A B I S M O
Nada cambia, en el mejor de los mundos posibles
Ya nada es como era antes
Ya ni la comida tiene el mismo sabor
Ni las estaciones llegan cuando tienen que llegar
Y es que vivimos ahora
en el mejor de los mundos posibles
Se me pliega la piel en torno a los ojos
Pequeños surcos de arena
Anunciándome mi cambio imperceptible
Ya nada es como era antes
Aquí no se oye la letanía dulce del mito
Aquí no llegan
ni el fragor ni el perfume del relámpago
los días, las eras, mis ojos, los pasos
vienen y se van
la naturaleza
viene también y se va, mostrándonos
poco a poco
la oculta verdad de los rostros
Nada igual a sí mismo permanece
No hay un mundo mejor que éste
El de los engranajes inamovibles de la infinitud
El de la estepa sin límites del horizonte
No nos siguieron hasta acá
Ni los monstruos del fondo marino
Ni los sangrantes fantasmas del más allá
Ya nada es como era antes
Anuncian el fin del laberinto
Los profetas del desierto
Vivimos en el mejor de los mundos posibles
Grito solo frente a las dunas
Viene la arena arrastrada en la tormenta
Me asfixia la lengua
Quiere ahogarme en mi garganta
Y es que ya nada es como era antes
Y me refugio en mi ojo ancestral
No estoy yo hecho para lo perfecto
Y es que vivimos en el mejor de los mundos
En el tiempo sin límites de la perfección
Pero yo me voy con mi huracán de vientos y murmullos
Más allá del desierto
mucho más allá de la maquinaria y de la brea
a saciar
mi propia sed de tormenta
domingo, 6 de marzo de 2011
Tres poemas sobre "El río de la Vida"
Los días van tan rápidos en la corriente oscura... (G. Rojas.)
Les dejó con tres poemas recientes, que pasarán a formar parte de una nueva antología, centrada en la metáfora del río, como representación del fluir de los días, del tiempo y de la vida. Espero los disfruten.
Les comunico también, que algunos de mis poemas fueron publicados en la revista Cinosargo, si lo desean pueden pasar, leer y comentar, todo gratis en el siguiente link:
http://cinosargo.bligoo.com/content/view/1425442/Poemas-de-Ivan-Figueroa.html
Inmersos en el Viaje
Somos de sangre
De fuego
De tierra o de acero
De tierra o de acero
Cuando vamos inmersos en el flujo
De fango o de asfalto
De carne o corriente
De carne o corriente
Arrojados
En la fuerza incontenible del torrente
Vamos
E intentamos retroceder,
pero no podemos
e intentamos al menos atisbar las desembocaduras
y no podemos
E intentamos secar al sol
Las heridas
Las magulladuras
Y los cortes de los roces contra las rocas
Pero no podemos
Las magulladuras
Y los cortes de los roces contra las rocas
Pero no podemos
Y sonreímos
y lloramos
y nos dejamos acariciar por el viento en la ventisca
y una vez
ya por los vientos envueltos
hallamos el consuelo del susurro
y somos aliento
somos aire y agua en movimiento
entre las rocas o el susurro
y que van
arrojados en el flujo…
inmersos en su viaje
somos aire y agua en movimiento
entre las rocas o el susurro
y que van
arrojados en el flujo…
inmersos en su viaje
Poema VIII
Líneas de tiza en mi pecho,
dibujándose
Frío tacto de nieve,
Sobre los poros nubosos de mi piel
Concéntrico
Blanco
Candor
Dibujándose
Como línea que se curva en mi pecho,
Cerrándose sobre sí misma
Como línea que se curva en mi pecho,
Cerrándose sobre sí misma
Extiéndese,
Como celeste firmamento mi piel
Y sobre ella,
concéntricos círculos de tiza se dibujan
y onduladas líneas de colores la atraviesan
y onduladas líneas de colores la atraviesan
Piel
Cielo
Tierra
Pecho
Cielo
Color
Dibújase mi dibujo de cielos en la tela de mi piel, el firmamento
Se dibujan las figuras de estos días
El diálogo eterno de la línea vuelta círculo
La fuerza de la corriente que vuelve el círculo espiral
La lluvia de arena en la inmensidad
Que vuelve clamor el silencio
Movimiento la calma
Figura, la nada
Movimiento la calma
Figura, la nada
CÍRCULOS CONCÉNTRICOS EN EL FIRMAMENTO DE MI PIEL
Línea
Cielo
Espiral
Ciegos tal vez, en la calma o la tormenta
Y el río tal vez sea lago a veces
O sea furia
O sea flujo a veces
O sea caricia escabulléndose entre las piedras
O vendaval furioso que raspa el musgo en los roqueríos
Y tal vez sea el río a veces
Afluentes que se unen al caudal
Corrientes como cuerpos enlazados en un nuevo torrente
Corrientes como cuerpos enlazados en un nuevo torrente
Tal vez fluya feroz el río en la superficie
Mientras silenciosas las corrientes profundas
Mecen peces y escamas
Y a veces no vemos más allá de la tormenta
Y a veces somos calma oceánica en el lecho de la corriente
Y a veces somos roca acariciada o musgo arrancado de raíz
Y tal vez es que enceguecemos en la corriente oscura, en la confusión:
A veces tranquila,
A veces violenta
De las aguas
Y su curso impredecible
Y su curso impredecible
domingo, 27 de febrero de 2011
Cabalgar el aullido, Torbellino de arenas y mareas
Cabalgar el aullido
Cabalgar el aullido
Levitar en medio a la estridencia
Deshacer suaves este nudo de silbidos
Limar con calma las asperezas el aturdimiento del chillido
Domar el bramido ancestral que nos bate contra el pecho
La tormenta del ocaso:
el abrazo sibilante del firmamento la marea susurrante del deseo
Torbellino de arenas y mareas
Torbellino de arenas y mareas
Ojo ancestral del huracán
Arrastrarse de arenas en el espacio
Insondable profundidad del océano
No cesa el canto de arena en el ojo ancestral del huracán
Van los vientos tormentosos desnudando la piel del desierto
No perdamos
A los vientos y su inusitada violencia en la profundidad del fondo marino
No dejemos desperdigarse el oleaje en la violencia del huracán
Ni al suave recuerdo de la arena, secarse en las dunas del desierto
Se abre el ojo desde la dimensión incognoscible del cosmos
Marea abismal marejada de arena desierto infinito de agua
M e m o r i a r e c ó n d i t a r e c i t a d a e n e l t i e m p o
Cabalgar el aullido
Levitar en medio a la estridencia
Deshacer suaves este nudo de silbidos
Limar con calma las asperezas el aturdimiento del chillido
Domar el bramido ancestral que nos bate contra el pecho
La tormenta del ocaso:
el abrazo sibilante del firmamento la marea susurrante del deseo
Torbellino de arenas y mareas
Torbellino de arenas y mareas
Ojo ancestral del huracán
Arrastrarse de arenas en el espacio
Insondable profundidad del océano
No cesa el canto de arena en el ojo ancestral del huracán
Van los vientos tormentosos desnudando la piel del desierto
No perdamos
A los vientos y su inusitada violencia en la profundidad del fondo marino
No dejemos desperdigarse el oleaje en la violencia del huracán
Ni al suave recuerdo de la arena, secarse en las dunas del desierto
Se abre el ojo desde la dimensión incognoscible del cosmos
Marea abismal marejada de arena desierto infinito de agua
M e m o r i a r e c ó n d i t a r e c i t a d a e n e l t i e m p o
miércoles, 2 de febrero de 2011
Todo es movimiento
TODO ES MOVIMIENTO
Asciende tronando la tierra hasta el cielo
Llega límpido el lagarto hasta su ave
Se desgrana el cielo hasta el vientre de la tierra
Llega todo comienzo a su final
Llega todo final a su comienzo:
El principio de todo:
El movimiento
La transmutación constante de la materia
La metamorfosis continua que va
Como liberado enjambre en el valle
A través de la piedra y el fuego
La tierra y el agua
La palabra y el aire
Todo es movimiento
El ciclo sin pausa del universo
La trama infinita de la existencia
Todo es movimiento
El misterio del origen
La fuente primaria de la sabiduría
La fuerza cinética del conflicto
El movimiento y el misterio
El viaje eterno del lagarto hasta su ave
La batalla perpetua de los opuestos
Los extremos que chocan y mueven
Los engranajes de la historia
Todo es movimiento
El tiempo que en la montaña galerías socava
El viento que agita la hierba en la explanada
La raíz profunda que en su ascenso deviene
Tallo y savia… oxígeno
La lluvia que del cielo cae también es movimiento que va
Lavando las superficies del mundo
Todo es movimiento
La vida cobrando sentido en su finitud
El niño volviéndose hombre en su camino
El amor vuelto vida en el vientre de la madre
La humanidad viajando a través de la tierra
Desde la caverna hasta el espacio
Todo es movimiento
Es movimiento también la existencia
Nacimos ya puestos en movimiento
La rueda que gira sobre su eje
El movimiento del existir
Somos existencia
Enlace primario
Molécula originaria:
El primer átomo del cosmos por mis venas aún respira
Sentido originario disperso en el espacio somos
Testarudos sobrevivientes a la sequedad del desierto somos
La atracción de los contrarios
El nacimiento y su negación, también somos
En el primer átomo estábamos ya narrados
Y en nuestro cuerpo está escrito también
Nuestro último respiro
El final
Nuestro último respiro
Este tortuoso camino que va
Como cósmico enjambre liberado
A través de la transformación permanente de lo vivo
De las galaxias y los eones
De la inabarcable distancia que separa el cielo del océano
Todo es movimiento
El murmullo que orada el silencio
La roca vuelta arena en la caricia permanente de las aguas
La caracola que susurra el canto profundo de las mareas
El firmamento que arrastra en su trazo la mezquina resplandeciente luz del ocaso
Viajamos en este universo en expansión
Ha llegado el lagarto a las puertas del paraíso
Se encuentran la carne y el espíritu
El alfa y el omega
La tinta y la escritura
El agua y su fuente
El hombre y la mujer
La imagen y su reflejo
El paso y el recuerdo de su huella
La síntesis del cosmos
La explosión y la apoteosis
El estallido inmemorial de la existencia
El estallido original del universo
Comenzamos de nuevo a viajar
Sigue de nuevo el movimiento
Desde tiempo inmemorial
Brama el lagarto verde las alas del ave del paraíso
Asciende tronando la tierra hasta el cielo
Llega límpido el lagarto hasta su ave
Se desgrana el cielo hasta el vientre de la tierra
Llega todo comienzo a su final
Llega todo final a su comienzo:
El principio de todo:
El movimiento
La transmutación constante de la materia
La metamorfosis continua que va
Como liberado enjambre en el valle
A través de la piedra y el fuego
La tierra y el agua
La palabra y el aire
Todo es movimiento
El ciclo sin pausa del universo
La trama infinita de la existencia
Todo es movimiento
El misterio del origen
La fuente primaria de la sabiduría
La fuerza cinética del conflicto
El movimiento y el misterio
El viaje eterno del lagarto hasta su ave
La batalla perpetua de los opuestos
Los extremos que chocan y mueven
Los engranajes de la historia
Todo es movimiento
El tiempo que en la montaña galerías socava
El viento que agita la hierba en la explanada
La raíz profunda que en su ascenso deviene
Tallo y savia… oxígeno
La lluvia que del cielo cae también es movimiento que va
Lavando las superficies del mundo
Todo es movimiento
La vida cobrando sentido en su finitud
El niño volviéndose hombre en su camino
El amor vuelto vida en el vientre de la madre
La humanidad viajando a través de la tierra
Desde la caverna hasta el espacio
Todo es movimiento
Es movimiento también la existencia
Nacimos ya puestos en movimiento
La rueda que gira sobre su eje
El movimiento del existir
Somos existencia
Enlace primario
Molécula originaria:
El primer átomo del cosmos por mis venas aún respira
Sentido originario disperso en el espacio somos
Testarudos sobrevivientes a la sequedad del desierto somos
La atracción de los contrarios
El nacimiento y su negación, también somos
En el primer átomo estábamos ya narrados
Y en nuestro cuerpo está escrito también
Nuestro último respiro
El final
Nuestro último respiro
Este tortuoso camino que va
Como cósmico enjambre liberado
A través de la transformación permanente de lo vivo
De las galaxias y los eones
De la inabarcable distancia que separa el cielo del océano
Todo es movimiento
El murmullo que orada el silencio
La roca vuelta arena en la caricia permanente de las aguas
La caracola que susurra el canto profundo de las mareas
El firmamento que arrastra en su trazo la mezquina resplandeciente luz del ocaso
Viajamos en este universo en expansión
Ha llegado el lagarto a las puertas del paraíso
Se encuentran la carne y el espíritu
El alfa y el omega
La tinta y la escritura
El agua y su fuente
El hombre y la mujer
La imagen y su reflejo
El paso y el recuerdo de su huella
La síntesis del cosmos
La explosión y la apoteosis
El estallido inmemorial de la existencia
El estallido original del universo
Comenzamos de nuevo a viajar
Sigue de nuevo el movimiento
Desde tiempo inmemorial
Brama el lagarto verde las alas del ave del paraíso
viernes, 7 de enero de 2011
Autobuses lluviosos y un lamento sobre uno de los (o el) mitos del s. XXI
Claración linguístico cultural:
micro: autobus urbano. Durante muchos años los autobuses en santiago eran todos de un llamativo color "amarillo-pato", de ahí la especifación sobre "micros amartillas" en una parte del poema, esa acotación nos lleva atrás, varios años, en el tiempo.
Guagua: niño de entre 0 y 3 años (aprox.)
Micros en la lluvia
En una esquina hecha de viento
Vi las micros pasar colgando
Yo me apretaba de frio en mi uniforme
Mi vecino se apretaba de frio en su uniforme
La señora de la panadería
Se apretaba de frio tras el mesón
El paradero se hacia chico
Se hacia grande la pequeña multitud
Que apretada escapaba
de la lluvia bajo el techo
Y las micros (amarillas) pasaban
Colgando y salpicando agua
Pasaban
Y yo me atrasaba
¿Pero a quién le importa el colegio?
Y me vecino se atrasaba
Y en sus ojos veía sólo a uno de sus jefes
Que gritaba
Y yo me apretaba de frio en mi uniforme
Y la señora apretaba la guagua contra el pecho
Y la guagua con su carita roja no dormía
Sus pulmones apretados de frio no la dejaban
Y los colectivos pasaban
Llenos
Y los carritos para atravesar la avenida
También pasaban
Y mis pies se mojaban
Y mi pelo se mojaba
Y las micros colgando pasaban
Y mi mochila se mojaba
Y yo me apretaba de frio en mi uniforme
Y las personas se apretaban contra sus vidas
Contra el frio de la mañana
Contra la pega mal pagada
Contra el smog de la ciudad
Desesperados impasibles
Se apretaban
Y el perro rucio del pasaje
Mojado raquítico y entumido
En la otra esquina
Ladraba
micro: autobus urbano. Durante muchos años los autobuses en santiago eran todos de un llamativo color "amarillo-pato", de ahí la especifación sobre "micros amartillas" en una parte del poema, esa acotación nos lleva atrás, varios años, en el tiempo.
Guagua: niño de entre 0 y 3 años (aprox.)
Micros en la lluvia
En una esquina hecha de viento
Vi las micros pasar colgando
Yo me apretaba de frio en mi uniforme
Mi vecino se apretaba de frio en su uniforme
La señora de la panadería
Se apretaba de frio tras el mesón
El paradero se hacia chico
Se hacia grande la pequeña multitud
Que apretada escapaba
de la lluvia bajo el techo
Y las micros (amarillas) pasaban
Colgando y salpicando agua
Pasaban
Y yo me atrasaba
¿Pero a quién le importa el colegio?
Y me vecino se atrasaba
Y en sus ojos veía sólo a uno de sus jefes
Que gritaba
Y yo me apretaba de frio en mi uniforme
Y la señora apretaba la guagua contra el pecho
Y la guagua con su carita roja no dormía
Sus pulmones apretados de frio no la dejaban
Y los colectivos pasaban
Llenos
Y los carritos para atravesar la avenida
También pasaban
Y mis pies se mojaban
Y mi pelo se mojaba
Y las micros colgando pasaban
Y mi mochila se mojaba
Y yo me apretaba de frio en mi uniforme
Y las personas se apretaban contra sus vidas
Contra el frio de la mañana
Contra la pega mal pagada
Contra el smog de la ciudad
Desesperados impasibles
Se apretaban
Y el perro rucio del pasaje
Mojado raquítico y entumido
En la otra esquina
Ladraba
Es el lamento
Es el lamento
El lamento
El susurro desolado de la oscuridad
Sola en el negro vacío de la noche
lamento abriendo los surcos del día
Un lamento de estrellas cantando tintineantes
Goteando el recuerdo de su propia luz
En la resplandeciente laguna del valle
Y el resplandor y su lamento
Y el lamento y sus centellas
Sus astillas de oscuridad y futuro
Son el lienzo de fondo que cubre nuestros pasos
Que nos descubre el advenir del vendaval
Y la fuerza y el grito hecho canto
Y la luz y la oscuridad y el sol y su lamento y las dagas titilantes de la verdad
Y nuestra larga peregrinación hacia el origen de nuestro mito
Es el canto el lamento el devenir de la masacre y su venganza
el porvenir de la sangre derramada
las flores en medio a la inmundicia
Seremos aún lamento, sin la música que acompaña nuestro mito
El ritmo galopante de estos cuerpos de arena
La orilla del otro lado del horizonte
Las gargantas abismales
por donde eternos
ruedan
los dados
viernes, 17 de diciembre de 2010
Algo más, y un poema urbano...
Algo Más
Ser algo más que el gozne de las puertas del tiempo
Ser un más hondo respiro
Un tiempo nuevo, de la humedad liberado
Ser algo más
Una más profunda caricia
O el mar que con su brisa lava el moho
El musgo en mis pestañas
Pasa el tiempo
Oleaje de líquenes
Fondo marino de mi mente
Ser algo más que la impronta fugaz
Que el sabor agridulce del almizcle en tus mejillas
El rastro verde del musgo lavado por las olas
Ser algo más
Que la índiga humedad venida desde el mar
El coral de colores en la superficie de los cuerpos
Picorocos rojos en los resquicios del encuentro
Ser algo más
El oleaje eterno la caricia
Los surcos de mi arena
Las dunas floridas de mi piel
Los Tubos de Escape y el Abismo
Sucia la ciudad
como agua hacia el desagüe
Corre
Y corremos todos tras ella
Cables de alta tensión
Agitándose entre las cenizas del futuro
Un motor pasa zumbando
Un ascensor hacia el vacio cae
Sucia la ciudad,
sola ante una vitrina rota
sigue perdiendo su reflejo
la imagen deforme de su realidad
Vivimos esta eterna acera de cemento
Acurrucados contra las cunetas
Recostados bajo al tubo de neón
La luz escuálida de cien mil pantallas
Ilumina mortecina todo este vacio
Quedó sola la multitud
En el eterno multiplicarse del minuto
Corre hacia su desagüe la ciudad
Nos arrastra hasta la alcantarilla la corriente
Cae la civilización hacia su despeñadero
Por el borde de la cloaca precipita,
hacia su abismo de tubos de escapes
hacia su pozo
de un millar de mercaderías
Ser algo más que el gozne de las puertas del tiempo
Ser un más hondo respiro
Un tiempo nuevo, de la humedad liberado
Ser algo más
Una más profunda caricia
O el mar que con su brisa lava el moho
El musgo en mis pestañas
Pasa el tiempo
Oleaje de líquenes
Fondo marino de mi mente
Ser algo más que la impronta fugaz
Que el sabor agridulce del almizcle en tus mejillas
El rastro verde del musgo lavado por las olas
Ser algo más
Que la índiga humedad venida desde el mar
El coral de colores en la superficie de los cuerpos
Picorocos rojos en los resquicios del encuentro
Ser algo más
El oleaje eterno la caricia
Los surcos de mi arena
Las dunas floridas de mi piel
Los Tubos de Escape y el Abismo
Sucia la ciudad
como agua hacia el desagüe
Corre
Y corremos todos tras ella
Cables de alta tensión
Agitándose entre las cenizas del futuro
Un motor pasa zumbando
Un ascensor hacia el vacio cae
Sucia la ciudad,
sola ante una vitrina rota
sigue perdiendo su reflejo
la imagen deforme de su realidad
Vivimos esta eterna acera de cemento
Acurrucados contra las cunetas
Recostados bajo al tubo de neón
La luz escuálida de cien mil pantallas
Ilumina mortecina todo este vacio
Quedó sola la multitud
En el eterno multiplicarse del minuto
Corre hacia su desagüe la ciudad
Nos arrastra hasta la alcantarilla la corriente
Cae la civilización hacia su despeñadero
Por el borde de la cloaca precipita,
hacia su abismo de tubos de escapes
hacia su pozo
de un millar de mercaderías
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