Trepa fatigoso el caracol el muro de su vida
va en la mitad
y ya la hierba en el suelo no es la hierba que él conoció
y ya el comienzo se pierde vertiginoso abajo en esos abismos insondables
va en la mitad
pero sabe ya que no hay vuelta atrás que las naves se quemaron por eso la casa
la casa a las espaldas
va en la mitad
pero ya no sabe, no sabe ni quién es ni donde va
y ni la luz ni la hierba ni nada le pertenece ya
solo su casa lleva consigo
porque solo su casa quedará cuando sobrevenga el final
solo su carga, frágil, pesada espiral…
testimoniará la realidad de su existencia