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lunes, 14 de diciembre de 2009

Final: Los Heladeros Nazis Deben Morir

III

Si po’ loco, somos nacionalsocialistas nosotros, porque estamos chatos, chatos de todo. Estoy chato de estos judíos infiltrados en nuestra patria, que se hacen millonarios con el sufrimiento de mi pueblo, estoy chato de la gente que degenera mi país. ¿Cómo qué quién? pero si vo’ hay estudiado po’ flaco, erí' culto, no te hagai’ el weón conmigo, ¿querí más chela? De los peruanos, de los judíos, de todos los que arruinan nuestra patria, que se la venden al judío que parasita sobre nuestra sangre, de esos weones estoy chato.

Porque sí po’, porque tienen razón po’, tú no viví' ahí donde vivimos nosotros, lleno todo de droga y de delincuentes, y bueno mi hermano era nazi, mi vecino también y tenían razón, si los gobiernos pro-judíos y débiles que tenemos no hacen nada entonces lo hacemos nosotros, y si hay que pegarles a los locos ¡les pegamos po’! ¿O no Franz? Y si vienen esos guatones cerveceros de los Sharp, ¡les pegamos también! Si se pasa bien al final. Si po’, porque sí no más, los punks me caen mal, todos curaos, escuchando esa wea de música, siempre curaos o volaos, los he visto hasta aspirando neoprén en la plaza a esos, ¿vo' creí que weones así a nosotros nos vana dar miedo? Nos cagamos de la risa cuando les pegamos. No po’, si tampoco andamos pegándole a todo el mundo, si nosotros somos revolucionarios, estamos en contra de este capitalismo de los judíos, a nuestro pueblo no les vamos a andar pegando, pero a los weones que odiamos si nos buscan sí po’. Ya te dije, los peruanos, los bolivianos, los punks, los emos, los curaos, los volaos, todos los que degradan nuestra patria, nos tienen chatos. Ya sí Franz tení razón, no nos pongamos cuáticos tampoco, si estamos carreteando, pásate la pilsen po flaco, ¡la estay puro entibiando!

La otra vez, estuvimos hasta terrible tarde, tomando unas chelas, escuchando los Gesta Bellica, Arma Blanca, Chaos 88, hail Hitler toda la noche... ¿Hitler? Porque si po’, porque el loco era seco, fue el único que lucho de verdad contra la plaga judía que infectaba el mundo, el luchó de verdad por lo que creía, dio su vida por la causa, es como un ejemplo cachai, como los mártires del Seguro Obrero...


No po’, nosostros no somos de esos, o sea sí, antes sí, salíamos a hacer limpieza y a repartir aletazos y batazos todos los días, ahora también, pero mucho menos, porque sabemos que eso no va a cambiar el sistema, pero igual la limpieza étnica y barrial es necesaria, además ¿qué otra cosa vai’ a hacer cuando tení’ rabia? O sea con el Javier veíamos como nuestra villa se degradaba, todo lleno de flaites, de drogadictos, homosexuales, weones curados, ¿Qué? No, eso no es divertirse, eso es depravación, una cosa es tomarse unas chelas piola, yo te hablo de weones tomando y drogándose todo el día, esos son los weones que echan a perder nuestra patria, es el resultado de la educación judía, de la manipulación de los medios de comunicación, así nos tiene el sionismo, así nos quiere, esclavos de su dinero, de sus banqueros... No esos weones son todos puros delincuentes, están todos al servicio del judío internacional, si Marx, Allende, son todos judíos y masones weón, esos otros salen a la calle y se encapuchan pa' pura dejar la cagá’, pa’ hacer daño, pa’ atacar a las fuerzas de orden, a Carabineros, la única institución que trata de hacer algo con toda esta decadencia, no esos weones que se encapuchan, esos no están contra el sistema, son parte de él, están al servicio de Israel esos weones...

IV

¿Cómo no va a ser un mundo de mierda este mundo en el que vivimos si al final hay que andar poniéndose del lado de los “malos”? que malos, puros pendejos perdidos por la vida, tú no viste como los pateaban weón, y yo tratando de pararlos, loco si ya les pegaron, déjenlos piola loco, te lo vai’ a pitear, les decía yo, sino es por el hermano del Gato me agarran de nuevo y más encima a cadenazos, esas brutalidades no tienen sentido si al final son cabros chicos que decidieron ser nazis porque el hermano es nazi, pero no es que cachen algo, si el hermano era mormón el loco se hacia mormón, y yo quedé con fama de nazi ahora po’, soy el nazi de la U’ ahora porque defendí a los cabros chicos, y si eran buena onda, que iba a ser ¿y acaso estos otros weones no son violentos? No viste como los masacraron a estos cabros, si a los nazis también se los pitean, y a mi una vez a la salida de un bar me querían pegar unos guatones Sharp porque sí, uno me pegó un rodillazo que me dolió como dos días, al final tuve que arrancar, si son lo mismo. Si la elección es entre los unos y los otros chao, no me interesa, que mundo de mierda loco, lo terrible son las fronteras entre el bien y el mal que han desaparecido, como no va a ser este un mundo de mierda si quedamos atrapados en medio de la desolación, estamos en medio de un desierto, de un desierto vacío, ¿de que nos agarramos? Ya no hay ni buenos ni malos, o sea yo soy de los malos ahora porque defendí a dos cabros que les estaban pegando, con cadenas y todo entre seis. Y no me vengan con la historia de que son nazis, esos cabros no son nazis, como los que les pegan no son ni comunistas ni anarquistas ni nada, ¿Cómo no va a ser un mundo de mierda si las ideologías por las que la gente moría, por las que estaba dispuesta a morir por tener un futuro mejor están reducidas a bandas de cabros borrachos que se buscan en las plazas pa’ agarrarse a palos?

Y uno ahí que tiene que seguir yendo con la cabeza gacha, a buscar pega, alrededor siento que se desmorona todo, estudié cinco años tratando de entender como funciona este mundo y después uno sale a dar una vuelta con unos cabros engrupidos, pucha podrían haber sido fanáticos de los monitos japoneses, si lo que creían en el fondo no lo entendían y les daba lo mismo, pa’ que llegue después otra manada de pendejos a agarrarte a patadas y más encima en nombre de la revolución, entonces nada tiene sentido lo hemos hecho todo mal, esa wea no es culpa de los cabros, es culpa también de los partidos, de los movimientos sociales, de toda esta mierda ¿por qué un grupo de seis cabros puede pensar que agarrar a patadas a otros dos puede tener algo que ver con librar al mundo de las “cadenas de la opresión capitalista”? Esa es violencia gratuita, igual que la del otro par que salen a hacer limpieza en su barrio. Casi es mejor estar encerrado en esa heladería, al menos ahí adentro las weas son claras, estaba ese pendejo weón que se creía lo máximo por ser jefe de turno, estaba el Franz bueno pa’ las historias de minas y el loco que preparaba los helados que también era buena tela, al menos uno sabía a lo que iba, casi es mejor la alienación que estar ahora acá sentados en el pasaje afuera de mi casa, porque acá no tengo nada claro, todavía tengo moretones, acá me quedó una cicatriz, con la Fabiola casi terminamos porque creía que era nazi, si ahora en el centro se juntan los cabros del colectivo de la universidad, pero no tiene sentido, no quiero ir a escuchar discursos desanclados de la realidad, si de verdad que casi es mejor la alienación del no tener que pensar en las cosas que sentarme en medio de esta desolación, de este desierto dónde ya no hay bandos que escoger, en la pega al menos puedo enojarme con el jefe y echarle la culpa de lo mierda que es mi vida, acá afuera en la calle, si me enojo hay que hacer patota pa’ ir a pegarle a alguien o algo, lo que sea, los semáforos, los paraderos, los guanacos, los zorrillos, la ventana de la vieja que no devuelve la pelota, es todo como una película de serie B, de mala calidad, sin argumentos, los personajes sin motivaciones, el conflicto una wea artificial pa’ unir una serie de escenas de acción sin sentido, yo al menos no quiero más guerra con nadie, ya no entiendo nada, vamos a comprarnos unas pilsen que hace demasiado calor.

martes, 24 de noviembre de 2009

II capítulo: Los Heladeros Nazis Deben Morir

II

-¿Y cómo está el Andrés? ¿Quedó muy mal?
-No, no tanto, porque igual cachaba un poco a unos locos, así que por eso al final no le pegaron tanto...
-Pero ¿Qué onda? Yo todavía no cachó bien que fue lo que pasó.
-A ver, a mí, lo que el Andrés me contó es que, a ver, ¿Tú sabiai' que está trabajando en una heladería?
-¿En una heladería? No, pa' na'. Bien igual po’, así hace algo por mientras que busca un trabajo más en lo suyo, le va a hacer bien trabajar a ese weón.
- Bueno, en teoría sí, yo pensaba lo mismo, pero tu cachai' igual como es este otro, tiene esa vanidad intelectual culia' y eso le hace pasarla mal en ese tipo de pegas...
- ¿En que sentido? O sea a mí tampoco me gusta hacer pegas mal pagadas y todo eso.
- Si po’ obvio, es que es más que eso, pa’ el Andrés se transforma así cómo en una crisis existencial, casi que sufre y se deprime, siente que su "inteligencia" no le sirve pa' na'.
- Ah que es cuático. Nunca le entendí esa obsesión que tiene, con él toda la buena onda que querai', es interesante hablar con él, sabe caleta sobre ene cosas, pero no sé, siempre tratando de figurar, no sé, es raro, porque no lo necesita, el weón es inteligente, lo malo es que después se cura y ahí no más queda toda la discusión jajaja.
- Bueno, así no más es mi compadre, hay que quererlo como es.
- Eso está claro. Pero qué onda entonces po’. Está trabajando en una heladería, ¿y después?
- Bueno, por esto mismo que te estaba diciendo ha peleado varias veces con la Fabiola, porque onda el Andrés al tercer día no quería ir más a la pega...
- que es pendejo pa' sus weas...
- en estas cosas sí, y ella trataba no sé, de incentivarlo, de motivarlo, si igual era todo pa' que pudieran salir juntos de vacaciones, y bueno yo creo que ella también se da cuenta de esto que nos damos cuenta nosotros y no sé a lo mejor trata de hacer que él vea que en estas cuestiones necesita madurar el cabro, pero él no, porfiado el culiao', que se quiere ir, que ella no lo cacha y la cacha y la espada y la campana de goma y todo eso, haciéndola corta la cuestión es que la noche que pasó todo esto habían peleado al almuerzo, antes de que él se fuera pa’ la pega. Así que ya por eso andaba así como medio achacao’, en otra, estaba enojado con ella, no quería verla y unos compañeros de la pega lo invitaron a tomar a la noche y dije que sí po’. Y buena la wea, es que cuando se van subiendo a la micro pa ir pa' el carrete, tate que recién ahí viene a cachar que el par de weones eran nazis.

- noooo ¿La dura? ¿Nazis nazis? ¿Cómo no había cachado antes?
- Es que no es que los conociera tanto en todo caso. Y al final me dijo que igual eran piolas. O sea había trabajado con ellos algunas veces, un par de tallas por aquí, alguna historia, sí el me había hablado de uno de los locos, y me había dicho que era terrible de buena onda, divertido, de ese tipo de gente que está siempre contando alguna historia divertida, de minas o carretes, o que se yo.
- Pero y entonces ¿Por que chucha se va a carretear con nazis el weón? ¡No es tan marxista leninista, anticapitalista revolucionario y todas esas cuestiones él?
- Bueno, ahí se mezcla todo, estaba chato de la pega, chato de la Fabiola, quería pura tomar y a él siempre le ha gustado eso de salir de noche así a la loca, no saber bien pa' donde va, ni con quién, ni a hacer qué, pensé que era como una aventura, me dijo, y que al final pensaba que podía ser interesante cachar que wea hay que tener dentro de la cabeza pa’ ser nazi...
- Y en Chile más encima, yo en ese caso saludo y me voy pa´la casa, no estoy ni ahí con andar escuchando a nazis weones que la raza y no se que más.
- Bueno, el Andrés lo encontró interesante y además no tenía nada más que hacer y además tenían cervezas...
- Bueno, ese es siempre un buen argumento.
- Así es... Bueno la cosa es que se fue a carretear con estos cabros... estuvo tomándose unas pilsen en una plaza en el centro, y justo llegó una patota de anti-nazis y lo agarraron a él también, lo tenían en el piso, métale patadas cuando justo de reojo alcanzó a reconocer a uno de los cabros, que era el hermano chico punk del Gato, tu lo cachai’, un loco de un colectivo anarquista de la U, si hemos carreteado y todo, bueno la cosa es que lo llama, él lo reconoce y para a los pelaos’ que lo están pateando, lo agarran lo tiran pa' un lado y a los otros locos les siguen pegando...

miércoles, 18 de noviembre de 2009

Los Heladeros Nazis Deben Morir

I


Qué cómo me fue me preguntó anoche ella... igual que siempre no más... aguantando el calor, reventándome la espalda siete horas al día, semi encorvado encima del mueble de los helados, ajustándome a cada rato ese gorro ridículo de mierda que me hacen ponerme, con el sudor que me corre por la sien y sintiéndome el rey de los wueones cada vez que pregunto ¿qué sabor quiere? mientras pienso una y otra vez, pero que pega culia de mierda tengo que andar haciendo pa' poder salir de vacaciones con ella... y pa’ que después me pregunte como si nada, como si no supiera que odio esta jaula: ¿cómo te fue? Así como si estuviera viniendo de jugar a la pelota o de tomarme unas pilsen...

Ya po’ flaco, atina que esta lleno ya el local...

Y más encima aguantar a este pendejo culiao... ¿qué sabor quiere?... son todos buenos caballero... la gente weona que no se decide nunca son lo peor, ese es de chocolate con avellana caballero, sí, es rico, sí, de verdad que es rico... chucha la wea, hacen como media hora de cola pa' venir a decidir al final la wea que se quieren tomar...

Flaco anda a buscar más frambuesa, me dice el cabro chico, como si no hubiera visto... ¿qué no veí' que estoy atendiendo? ¿Cuántos años menos qué yo tendrá? ¿cinco, seis?, el pendejo pa’ longi que tienen de jefe de turno por la rechucha...

Y cómo te fue me dice ella más encima, y yo como la mierda no más le dije y ella hay que erí' negativo, si es una pega como todas no más, si po’, una pega como todas, seis gambas la hora, te la venden como part-time pero al final pierdo como 4 días a la semana, 7 horas diarias, aquí encerrado en este local de mierda... menos mal que al menos el weón que prepara los helados abajo es buena onda, así puedo sacar la vuelta un par de minutos... hice una mansa movía de pitos anoche hermano, fumamos caleta y tocamos tambores y cualquier chela y cualquier weveo toda la noche y después más encima el manso ni que polvo con mi mina loco, que la pasé bien... ¿cómo alguién puede hablar re-tanta weá en tan poco rato? Me pesa la bandeja del helado de frambuesa mientras subo la escalera. Ya era hora dice el cabro chico, yo lo miro feo no más porque sino el bandejazo en lo'cico no se lo saca nadie... el Franz que sirve helados conmigo me mira y me pregunta ¿frambuesa? y yo: sí, frambuesa, weeena flaco, justo la wea que me estaban pidiendo... menos mal que está este pelao’ también que es buena onda.

El de limón este rico señora, sí el de tiramisú está de lujo... es bueno pa’ la talla por lo menos este loco, buena onda. Ese es de chocolate con avellanas caballero, sí es súper rico, ¿por qué chucha no le cambian el nombre a este helado y le ponen chocolate con avellanas así no tengo que responder doscientas veces en el día la misma weaita?

Gracias por preferirnos le escucho decir al cabro chico detrás mío cada un minuto y medio, que hay gente weona por la chucha, le tirai’ una gamba más la hora, le dai’ un poco más de poder y los weones se creen la máximo, pasan de corderitos a lobos en cinco minutos, miran pa’ abajo y manduquean... que mundo de mierda weón, donde una miserable gamba más la hora hace la diferencia pa que la gente se ponga al servicio de los patrones que te explotan como si no valierai' na', por la chucha si no digo yo... Si señora, menta, ¿y qué más me dijo? ¿chocolate? si chocolate, no faltaba más... y más encima está todo el día detrás mío en esa caja culia’, a medio metro, en esta local chico, estrecho y claustrofóbico, si pucha, miro pa’ afuera y veo las micros que pasan, las parejas de la mano, las familias felices, los amigos echando la talla y digo ¿por qué chucha tengo que aguantar esta wea? Y el cabro chico a cada rato, flaco trapea, Franz falta mango y frutos del bosque y afuera los locos que pasan con una botella de chela en cada mano y yo aquí, como los weones... y que cómo me fue me dice ella ¿Que le doy caballero? Sí señora, ¿Ese? Ese es chocolate con avellana señora... como la mierda po’, y ella más encima que se enoja, le faltó decirme que soy flojo, claro po’, como a ella la plata se la dan los viejos... El Franz me pega un codazo y me hace un gesto con los ojos pa' que mire pa' afuera, pa' la calle, la mansa mina le digo, así era la mina que me tiré anoche me dice, ¿Qué le doy? ¿Chocolate con frambuesa? este weón que es divertio', tenía la tremenda carita cuando llego en la mañana y yo, ya, que onda loco, y él , no dormí' nada anoche más encima tengo la mansa caña, yaaa tuvo weno el carrete entonces, y el no, no es eso, es que me culeé una mina toda la noche, más encima nos tomamos casi seis litros de chela, shaaa la pasaste bien entonces, sí po’ lo que pasa es que estoy solo en la casa y yo sabía que esta loquita quería conmigo así que nada de weón la llamé nos tomamos las cervezas, nos curamos, atracamos y de ahí a culear po’, pero es que tendriai' que verla es que está muy rica ¿Como es? No es así taaaan bonita, o sea no es linda, además tiene igual sus rollitos... nunca tantos sí, o sea en su justa medida, pero se gasta un culito y unas tetitas que te juro me dejan loco, además tira como los dioses, me dijo, poniendo una cara terrible de divertía’, así como con los ojos mirando pa' el cielo, con la punta de la lengua entre los dientes y haciendo como que le agarraba la cintura.

Oye flaco, pásate el trapo por arriba del mesón que está cochino de nuevo.

Oye más tarde viene el Javier, ¿El amigo tuyo que está en el otro turno? Sí po’, ¿lo conocí' verdad?, sí, pero poco, nos toca casi siempre en turnos separados, bueno onda el también en todo caso, sí po’, el Javo es buena onda, si es mi peeeeerro, pensamos igual en todo, compartimos los ideales, es mi hermano, si cuando yo soy amigo de alguien lo doy todo, soy buen amigo yo, me dice, si po’ demás, ¿te viene a buscar entonces? Claro po’ si de ahí nos vamos a tomar unas cervezas donde unos amigos, podríai' venir po’, así carreteamos piolita, ya po’, demás le digo yo, así después de la pega pa’ relajarnos, ¿y dónde es? En el centro, tomamos la 218 acá afuerita, compramos las chelas acá a la vuelta...

Oye ya po’, paren de conversar, cacha flaco todos los sabores que faltan, anda a buscar abajo...

Uf, m tiene chato el pendejo, pero bueno, por lo menos tengo carrete pa' la noche ahora y además una excusa pa’ no juntarme con ella, el local está más vacío y la cosa se relaja un poco, el amigo que prepara los helados abajo me habla de sus movidas de pitos, el pendejo molesta menos, el Franz me habla de sus conquistas y hecha la talla, yo hecho la talla también, no hablo mucho eso sí, por la cabeza me pasan los problemas con mi chica, bueno es verdad, a lo mejor tiene algo de razón, a lo mejor soy yo que exagero demasiado, al menos cuando está más vacío esto no es tan terrible, es siempre un trabajo de mierda, mal pagao' y todo, alienante, pero así un poco conversando, echando la talla, limpiando, el tiempo pasa un poco más rápido. Mi ánimo no es igual de los mejores, aparte de la pelea siento siempre esa sensación de vergüenza, de no saber que hago acá, de no entender como vine a parar encerrado en está jaula, de no saber si la vida me depara algo mejor, ¿no será que al final he hecho todo mal? Entremedio claro, se hecha la talla, me río, si no es que me este muriendo por estar acá, pero se supone que soy profesional, que soy casi un intelectual, y claro el Franz es divertido, bueno pa' los chistes, simpático, pero no tiene idea de nada, no mira a su alrededor, vive como por costumbre, sin cuestionarse nada, nunca va a entender esta angustia, no la entiende ni ella, y sí claro, bakan, vámonos a tomar un par de chelas, 4, 5, 8 si querí’, igual sé que nunca vamos a ser amigos de verdad, pero sí sé que mientras este acá me va a seguir dando vergüenza que me vea gente conocida, con lo que conversaba de política y de teoría social, de Foucault o Freud, de Lenin o Bakunnin, conmigo siempre tratando de ser el más inteligente de la fiesta, aunque no hubiera leído más de un capítulo de un libro del autor que se estaba hablando. El Franz por mientras habla de una vez que lo pillaron cuando chico tirando con una polola... estaba castigada, no nos veíamos hace como dos semanas y éramos súper calientes, tirábamos casi todos los días después del colegio... ¿A dónde se va a parar así? A lo mejor es sólo eso, no odio este lugar, odio sólo pensar que es una muestra de mi fracaso, odio el malestar existencial que me provoca estar acá, disfrazo ese malestar con el discurso de la explotación, de la enajenación, casi de la lucha de clases, que no quiero servir a los patrones, que no quiero ser un esclavo, pero en el fondo es sólo que me siento fracasado.... Y bueno estábamos que cortábamos las huinchas así que un día que los papás salían a comer me fui a meter a su pieza... En el fondo no quiero ser como la gente que yo digo que hay que liberar de las "cadenas del capital"... me da vergüenza estar aquí con este gorro ridículo, porque la gente no va a pensar que soy un profesional titulado y que leo Marx, Heidegger y a la Escuela de Frankfurt, y que en el fondo desprecio este trabajo y me siento por encima de mis compañeros de pega simpáticos y buenos pa’ la talla como el Franz y el malabarista que hace los helados y que trabajan acá no por salir de vacaciones sino que porque es lo único que pudieron encontrar y sino trabajan no pagan el arriendo de la pieza y está mierda tienen que bancársela quieran o no... Y me lo chupó rico, nos empelotamos, nos metimos debajo de las sábanas, yo arriba primero, pero después cuando se me puso ella encima y estaba empezando a moverse rico, sentimos que se abre la puerta y ¡tate que era el viejo por la rechucha! Justo cuando se le estaba escapando el manso gemido a ella, no alcancé ni a vestirme y el viejo estaba en la pieza, me sacó la chucha, bueno nunca tanto, me pusó un charchazo y un par de patadas en la raja, lo penca es que le pegó a ella también... Bueno igual piola salir, curarme un poco, conocer gente nueva, si al final las cosas no son nunca tan terribles, a lo mejor si puedo hacerme un poco amigo de gente tan distinta, a lo mejor puedo dármelas de intelectual orgánico, hacer cosas, hacerles leer, hacerles entender un poco porque las cosas son como son... Sí, sí igual nos seguimos viendo un tiempo después, no en su casa obvio, pero de ahí terminamos, me empezó a gustar una compañera de colegio que decían que le gustaba por el camino de tierra...

Limpiar, lavar, trapear, la cortina que se baja, los últimos retoques al local, ya chao flaco, nos vemos mañana, sí sí, chao no más, yo afuera, esperando al Franz que todavía esta cambiándose. De lejos llega el Javier, chaqueta de cuero, bototos, viene tomándose una lata de báltica. -Hola Andrés, que onda, me dijo el Franz que vení con nosotros. Si po’, a piola, un poco de chela que cae por la garganta, el Franz que sale del local, chaqueta negra de aviador, bluyines, bototos, se saludan, vamos po’, dice.

Mis pasos me alejan del local, me adentro por la vereda entre una marea de voces y de cuerpos que pasean, el cansancio, el aburrimiento, el día de trabajo van quedando atrás. Mis pasos me adentran en la noche, rasgan sus velos, un poco más allá está la micro, el Franz y el Javier se adelantan para tomarla, y ahí recién veo el par de esvásticas negras que adornan la espalda de sus chaquetas. Sorpresa, estupefacción, nos lleva por seis gambas, no alcanzo a decir nada, yo po’ flaco sube, la planta de mi pie izquierdo deja de tocar el suelo y se apoya en el primer escalón, la micro empieza a moverse, a través de la puerta abierta el viento me da en la cara, el aire huele a noche y la noche huele siempre a desconocido.